Como una tragedia nacional calificó el presidente de la Conferencia Episcopal el fenómeno del desplazamiento en Colombia
En el marco de la instalación de la Asamblea Plenaria del Episcopado colombiano, Monseñor Luis Augusto Castro, calificó como prioritaria la atención a los desplazados por la violencia, desde todos los sectores de la sociedad
En el marco de la instalación de la Asamblea Plenaria del Episcopado colombiano, Monseñor Luis Augusto Castro, calificó como prioritaria la atención a los desplazados por la violencia, desde todos los sectores de la sociedad.El prelado indicó que "el fenómeno del desplazamiento es una tragedia nacional, y compromete a todas las regiones del país".Monseñor Castro dijo que de acuerdo con los estudios hechos por la iglesia, el 90 por ciento de los municipios del país se han visto afectados por el fenómeno del desplazamiento."Desde el punto de vista pastoral, tenemos que reflexionar mucho más en ese aspecto y por eso lo estamos abordando seriamente", expresó Monseñor Castro.El presidente de la Conferencia Episcopal pidió celeridad del gobierno y las FARC para conseguir un acuerdo humanitarioMonseñor Luis Augusto Castro indicó que gracias a las gestiones de varios estamentos de la sociedad colombiana, se ha logrado avanzar en un clima de esperanza y optimismo para la búsqueda de un intercambio humanitario.Monseñor Castro señaló que es clave hacer "pronto, muy pronto el intercambio humanitario""Tanto la guerrilla como el gobierno han dicho que quieren el intercambio humanitario, de manera que si las dos partes están de acuerdo, por qué no hacerlo?", sostuvo monseñor Castro.El prelado sostuvo que es positivo que las Farc hayan pedido a la Unión Europea su retiro de la lista de grupos terroristas."Las Farc tienen que continuar con signos de buena voluntad, para que podamos trabajar en la búsqueda de su retiro de la lista de grupos terroristas", expresó el prelado.La iglesia reconoce que debe hacer un mayor esfuerzo para apoyar la reinserciónEl presidente de la Conferencia Episcopal reconoció que la Iglesia debe hacer un mayor aporte para ayudar en el proceso de reinserción de los desmovilizados de las autodefensas.Monseñor Castro indicó que mientras la desmovilización de los combatientes se realiza en una semana, la reinserción es un evento personal, y mucho más complejo."Como iglesia tenemos que aportar más en ese esfuerzo, para que el proceso de reinserción sea exitoso", agregó Monseñor Castro.




