Colombia es el país más peligroso del mundo para los sindicalistas
Las mayores violaciones de los derechos sindicales en el continente americano se registran en Colombia, "que sigue siendo el país más peligroso del mundo para un sindicalista", según el informe anual de la Confederación Internacional de Organizaciones Sindicales Libres, CIOSL
Las mayores violaciones de los derechos sindicales en el continente americano se registran en Colombia, "que sigue siendo el país más peligroso del mundo para un sindicalista", según el informe anual de la Confederación Internacional de Organizaciones Sindicales Libres, CIOSL.Como en ediciones anteriores, la situación más grave se registra en Colombia, "aunque los asesinatos han disminuido de 90, en 2004, a 70, en 2005", según Alfonso Velásquez, director de Asuntos Jurídicos de la CUT.El documento de la CIOSL afirma que en el país "70 sindicalistas fueron asesinados y otros 260 recibieron amenazas de muerte" y acusa a la Ley de Justicia y Paz de "reforzar la impunidad de la que gozan los asesinos", legislación fue promovida por el gobierno del presidente Alvaro Uribe para que sirva como marco jurídico para la desmovilización de los grupos armados ilegales que operan en el país andino. Así mismo, el documento sostiene que "la violencia contra los sindicatos afectó en su mayor parte al sector de la educación, lo que incrementa el número de mujeres que la padecen".Aunque con especial énfasis en el caso colombiano, el informe también dice que "no se trata del único país de América donde resulta sumamente peligroso ejercer una actividad sindical" y cita a Brasil y Honduras como otros dos que generan preocupación.El documento, presentado con ocasión de la Conferencia anual de la Organización Internacional del Trabajo, OIT, que se celebra en Ginebra, señala que, en ocasiones, "las empresas multinacionales parecen ser capaces de burlarse de los derechos sindicales con total impunidad, desobedeciendo las sentencias de los tribunales laborales e ignorando las recomendaciones de los gobiernos".Además, cita como otros factores que deterioran los derechos sindicales, el aumento de la economía informal y de los contratos precarios, así como la falta de convicción de los gobiernos y tribunales competentes para hacer respetar la legislación laboral.Según estadísticas de la CIOSL, en 2005 se registró en esa región el asesinato de 80 personas "sencillamente por el hecho de pertenecer a un sindicato e intentar defender sus derechos", mientras que 275 recibieron amenazas de muerte y otras 480 fueron torturadas, golpeadas o lesionadas.Además, según la coalición de sindicatos, "cerca de 1.700 fueron despedidas sin justificación".




