El Banco Mundial debe aumentar su atención en la prevención de desastres, dice estudio

El Banco Mundial (BM) debe convertir la prevención de desastres naturales en una parte integral de los préstamos que concede a las regiones proclives a sufrir terremotos, ciclones o inundaciones, según un informe presentado hoy.

El Banco Mundial (BM) debe convertir la prevención de desastres naturales en una parte integral de los préstamos que concede a las regiones proclives a sufrir terremotos, ciclones o inundaciones, según un informe presentado hoy.

El estudio elaborado por el Grupo de Evaluaciones Independientes, un departamento autónomo del BM que se encarga de analizar el impacto de los proyectos del organismo, concluye que es posible prever dónde van a producirse muchos desastres.

El departamento independiente asegura en su informe estar preocupado al ver que la asistencia del Banco en casos de desastres naturales no tiene en cuenta esas predicciones capaces de salvar muchas vidas.

El análisis calcula que durante los últimos 20 años los desastres naturales han causado pérdidas por unos 300.000 millones de dólares al arrasar carreteras, puentes y edificios que se construyeron con la ayuda de préstamos del Banco.

En total, según las cifras del informe, los desastres naturales originaron destrozos por valor de 652.000 millones de dólares en todo el mundo sólo en los años 90.

Además, unos 2.600 millones de personas se vieron afectados por desastres naturales durante los últimos 10 años, comparado con 1.600 millones en la década anterior.

Los países en desarrollo fueron los más perjudicados, ya que un 95 por ciento de las muertes se produjeron en naciones pobres.

Entre los escasos planes preventivos figura el que existe en Turquía.

Estambul es una de las 10 ciudades mundiales vulnerables a los terremotos y firmó un plan en octubre pasado por 400 millones de dólares con el Banco para mejorar sus programas de emergencia y la resistencia de los edificios ante posibles seísmos.

El Banco Mundial es, según el estudio, la agencia que más ayuda ofrece para la reconstrucción en los países en desarrollo.

Desde 1984, el Banco ha financiado más de 500 proyectos relacionados con los desastres naturales y aportó unos 26.000 millones de dólares en financiación, cerca del 10 por ciento de los préstamos totales concedidos en ese periodo.

El estudio destaca que el Banco mostró flexibilidad a la hora de gestionar respuestas a desastres a pequeña y a gran escala y llama la atención sobre la buena coordinación con otros donantes para asegurar una rápida asistencia.

El análisis insiste en que el Banco hizo un mejor trabajo a la hora de reconstruir infraestructura dañada que en reducir los problemas o en hacer frente a la raíz de los mismos y hace un llamamiento para que se solucione ese problema.

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