ONU: Crisis por casi 4 millones de desplazados en Colombia requiere urgente respuesta
"Colombia es un ejemplo de país en el que la crisis por los desplazados dura más de una generación. El número de desplazados es enorme, ya que afecta a dos, tres o cuatro millones de personas, según diferentes organismos", indicó Jean Egeland al presentar un informe sobre la situación de esas personas elaborado por el Consejo Noruego para los Refugiados (CNR).
La crisis humanitaria por los 23,7 millones de desplazados internos en el mundo necesita de una urgente respuesta, señaló hoy el subsecretario general de la ONU para Asuntos Humanitarios, Jean Egeland, que resaltó los casos alarmantes de la región sudanesa de Darfur y de Colombia. "Colombia es un ejemplo de país en el que la crisis por los desplazados dura más de una generación. El número de desplazados es enorme, ya que afecta a dos, tres o cuatro millones de personas, según diferentes organismos", indicó Egeland al presentar un informe sobre la situación de esas personas elaborado por el Consejo Noruego para los Refugiados (CNR). Sobre el caso concreto de Colombia, un país que para la ONU tiene dos millones de desplazados, Egeland indicó que "el problema es que pocas personas pueden volver y las cifras se van acumulando. Lo que ha ido mal es que no se ha proporcionado seguridad a los desplazados". "En la mitad de América tenemos a millones de personas que viven en medio de un miedo constante. Creo que esa debería de ser una prioridad para el gobierno, pero también tienen muchas responsabilidades la guerrilla y los paramilitares para acabar con ese conflicto sin sentido y proteger a sus ciudadanos", afirmó Egeland. La responsable del CNR, Elizabeth Rasmusson, presentó hoy en Ginebra su informe anual sobre la situación de las personas desplazadas por conflictos en el mundo, que en 2005 llegaron a los 23,7 millones. "La mayoría de los gobiernos de países afectados por conflictos fracasaron en cumplir con sus responsabilidades para prevenir los desplazamientos arbitrarios y asegurar la seguridad y el bienestar de sus ciudadanos afectados por el problema", dijo Rasmusson. Sudán, Colombia, República Democrática del Congo (RDC) e Irak son los países identificados por los expertos del CNR como los que en 2005 registraron mayores desplazamientos. Los desplazados en Sudán son 5,4 millones, seguido por Colombia (3,7), Uganda (2), la RDC (1,7) e Irak (1,3), hasta un total de 50 países incluyendo a México, Perú y Guatemala, señala el documento, en que también se dice que esa víctimas sufrieron también violaciones y otros tipos de abusos de los derechos humanos, además de ver sus propiedades saqueadas. Mientras que desde 1951 hay legislación internacional que protege a las personas que abandonan sus países para refugiarse en otro, no ocurre lo mismo cuando esas víctimas se quedan dentro de las fronteras de sus naciones. Asimismo el informe informa de que en 2005 hubo dos millones de personas que se vieron obligadas a abandonar sus hogares debido a situaciones de conflicto civil en su país o por diferentes abusos, pero se quedaron en sus países. De esa cifra, 600.000 se registraron en Zimbabue, donde las medidas represoras adoptadas por el Gobierno de Robert Mugabe contra los barrios marginados originaron esos nuevo desplazados. "El mundo nunca ha sido tan rico, ni ha tenido tanta información e instrumentos para construir la democracia y proteger los derechos humanos, pero tenemos 23,7 millones de desplazados", dijo Egeland, que también subrayó que "14 millones de esas personas viven en el miedo constante de poder ser asesinadas en cualquier momento". Egeland precisó que de esos 14 millones, hay otros seis que "no se benefician de protección alguna de sus gobiernos". A ese respecto el documento del CNR identifica como gobiernos que no dan asistencia a sus desplazados a los de Bangladesh, Birmania, República Centroafricana, Congo-Brazzaville, la RDC, Guinea, México, Somalia, Sudán, Turkmenistán y Zimbabue. Los gobiernos que no protegen a sus desplazados son, además, de algunos de los anteriores como México o Sudán, los de Costa de Marfil, Guatemala y Etiopía, y según el documento, las autoridades de esos países "reaccionan con hostilidad o indiferencia ante las necesidades de protección de los desplazados". A nivel internacional, los expertos del CNR señalaron que la respuesta ha sido "débil" y que los gobiernos donantes y la ONU "no han sido capaces de superar esos errores. Los esfuerzos para ejercer presión política sobre los gobiernos han sido insuficientes". Asimismo recomendaron la necesidad de acometer una "reforma urgente" del actual sistema de respuesta humanitaria e intensificar la protección de los desplazados contra las violaciones de los derechos humanos, además de proporcionarles alimentos, albergue y sanidad para sobrevivir y reconstruir sus vidas.




