Estampida en estadio de Manila causa 79 muertos y cientos de heridos
Una "estampida" en un estadio de Manila causó 79 muertos y cientos de heridos de entre las 30.000 personas que esperaban para participar en el primer aniversario de un programa de televisión que iba a repartir premios millonarios
Una "estampida" en un estadio de Manila causó 79 muertos y cientos de heridos de entre las 30.000 personas que esperaban para participar en el primer aniversario de un programa de televisión que iba a repartir premios millonarios. El vicepresidente de Filipinas, Noli de Castro, quien se personó en el lugar de la tragedia a las pocas horas, ha sido quien estableció la cifra oficial provisional de víctimas mortales. El directora de la Cruz Roja de Filipinas, Richard Gordon, declaró que es improbable que el número de muertos vaya a alterarse ya. "Hay 342 heridos repartidos en cinco hospitales", precisó el senador Gordon, que estaba en el centro médico Rizal Medical Hospital para interesarse por el estado de las víctimas. Gordon indicó que en ese ambulatorio han ingresado a 222 heridos y que ninguno de ellos está grave, y añadió que según sus informaciones la situación de los demás afectados en los otros sanatorios es la misma. El mandataria de Filipinas, Gloria Macapagal Arroyo, ha ordenado que se abra una investigación para esclarecer cómo se produjo la tragedia. "La Presidenta ordenó un investigación inmediata y completa de la estampida de esta mañana y que se le presente el resultado en 72 horas", anunció el ministro de Información y portavoz de la Presidencia, Ignacio Bunye. El punto de partida de la calamidad empieza con la celebración del primer aniversario del programa de televisión Wowowee, presentado por Willie Revillame, que en su breve andadura ha alcanzado una gran popularidad por los fantásticos premios que entrega a través de juegos. Para celebrar un año de vida, los organizadores, la cadena de televisión filipina ABS-CBN, habían anunciado que repartirían un millón de pesos (19.263 dólares), una casa y un coche, entre otras cosas. Además, se rifarían 20.000 pesos entre los asistentes al acontecimiento, cuya entrada era libre. Desde el miércoles pasado empezaron a llegar filipinos al exterior del estadio de deportes ULTRA de Pasig, uno de los municipios que conforman la gran metrópoli de Manila, el lugar elegido para la celebración. Esta mañana, unas 30.000 personas esperaban animadas a entrar en el recinto y salieron disparadas cuando las puertas se abrieron. El director de la Autoridad de Metro Manila, Lito Vergel de Dios, declaró a la emisora de radio DZBB que se cree que alguien entre el público gritó "`Bomba, bomba!" y desató el pánico. No obstante, esta primera versión ha ido perdiendo fuerza a lo largo del día. La Policía no descubrió bombas o artificios explosivos ocultos en el estadio. Una mujer relató que tras abrirse las puertas empezaron a entrar personas en el estadio y que al llenarse los guardas decidieron cortar el flujo. Las miles de personas que se quedaban fuera trataron de impedir que cerrara las entradas, empujaron, presionaron y entonces se produjo la tragedia. "Mi madre ha muerto, que alguien me ayude, por favor, no sé que hacer", decía el pequeño Alberto Herrera por la radio local DZBB. Los agentes del orden colocaron la principio los cadáveres en fila en el exterior del estadio, algunos de ellos mal cubiertos, donde se realizó una primera identificación. El alcalde de Pasig, Vicente Eusebio, informó de que todas las víctimas mortales son adultos, entre ellas 63 mujeres, y apuntó que sus cuerpos se trasladarán al Medica City Hospital del municipio de Ortigas para un examen más detallado. Ajenos a la desgracia, miles de filipinos permanecieron en el estadio a la espera de que comenzara el programa, como se había anunciado, con la ilusión de que con un golpe de suerte hoy sería el día en el que abandonarían la pobreza. El vicepresidente filipino disipó sus sueños esta tarde al anunciarles que, en respeto a esas "79 muertos", se cancelaba la celebración, pero prometió que se realizaría otro día y que los boletos de la rifa repartidos son válidos.




