Aparecen en un vídeo los 2 rehenes alemanes secuestrados en Irak
Los dos ingenieros alemanes secuestrados el pasado martes en Irak aparecieron hoy en un vídeo emitido por la cadena de televisión Al Yazira
Los dos ingenieros alemanes secuestrados el pasado martes en Irak aparecieron hoy en un vídeo emitido por la cadena de televisión Al Yazira. El vídeo ha sido grabado por unas desconocidas "Brigada de los partidarios del Monoteísmo y la Sunna", que según la cadena no expresan ninguna condición para ponerlos en libertad. La cinta fue grabada el mismo día de su secuestro a las 10.08 de la mañana -según el minutaje que aparece impreso en la esquina inferior izquierda de la imagen-, es decir, apenas hora y media después de su captura. Según Al Yazira, los alemanes, a los que se ve hablando en la grabación pero no se escuchan sus palabras, piden en este vídeo que su gobierno "intervenga" para lograr su liberación, sin que quede claro en qué tiene que consistir esta intervención. Los dos ingenieros, René Braunlich y Thomas Nitzchke, que trabajan en una refinería de petróleo de Beiyi (180 kilómetros al norte de Bagdad) fueron secuestrados el pasado martes en un complejo residencial de esa misma ciudad por hombres que iban disfrazados como agentes de la Guardia Nacional. Por otra parte, siguen sin tenerse noticias de la periodista estadounidense Jill Carroll, secuestrada a principios de año cerca de una mezquita suní en Bagdad cuando, al parecer, se dirigía a entrevistar a un líder de esa comunidad. Los captores divulgaron la semana pasada un vídeo a través de la cadena de televisión por satélite qatarí "Al Yazira" en la que amenazaban con matarla en 72 horas si no se ponían en libertad presas iraquíes. Desde que el pasado viernes se cumplió el ultimátum, nada se sabe de Carroll. Igualmente se desconoce la situación de cuatro trabajadores de una organización no gubernamental cristiana secuestrados a principios de diciembre en los alrededores de Bagdad. En las mismas fechas fueron capturados por separado la arqueóloga alemana Susanne Osthoff y el ingeniero francés Bernard Planche, cuyas liberaciones han dejado muchos puntos oscuros.




