Avalancha de reclamos de la ciudadanía por malos servicios públicos
Más de 90 mil reclamaciones de toda naturaleza y cuantía formularon el pasado año los colombianos por la mala prestación y abusos en los servicios públicos
Más de 90 mil reclamaciones de toda naturaleza y cuantía formularon el pasado año los colombianos por la mala prestación y abusos en los servicios públicos.Las quejas, que en dinero varían entre los 20 mil y los tres millones de pesos, fueron elevadas ante la Superintendencia de Servicios Públicos entidad que resolvió a favor de los usuarios el 55 por ciento de los casos.Aunque en el 2005 las reclamaciones de la gente fueron altas, comparativamente con el 2004 disminuyeron cuando el número de quejas relacionadas con la energía, el acueducto, el aseo, el servicio de alcantarillado, gas y telefonía básica superó las 106 mil.Las mayores reclamaciones se presentaron por abusos o mala prestación de los servicios en Bogotá, Barranquilla y Cali relacionados con la facturación, conexiones fraudulentas y telefonía en especial llamadas no realizadas y muchas supuestamente efectuadas a líneas calientes.El superintendente de Servicios Públicos encargado, Jorge Salinas informó que en el curso de las próximas semanas el organismo expedirá varias circulares relacionadas con el debido proceso para la protección de los miles de usuarios de acueducto, aseo y teléfono.Las mencionadas circulares impondrán a las empresas prestadoras de los servicios públicos la obligación de darle a la comunidad la debida y suficiente oportunidad de defensa a los usuarios cuando quieran que vayan a ser objeto de sanciones, cobros o cortes de los servicios.La empresa que omita las directrices de las circulares será sancionada y la medida que adopte en contra del usuario, revocada. De hecho ya existe una directriz en ese sentido relacionada con la energía. Su desconocimiento hizo que recién expedida, la Superintendencia de Servicios Públicos revocara 15 mil decisiones tomadas en contra de los usuarios del servicio, informó el señor Salinas.Según precisó el superintendente encargado de Servicios Públicos, el impuesto al deporte que se cobra en Bogotá es obligatorio hasta tanto las autoridades competentes no fallen en contrario. Lo que es optativo, explicó el funcionario, es su pago simultáneo con el recibo del teléfono.




