62 muertos en explosion registrada en mina al norte de China
Sesenta y dos mineros muertos y 13 desaparecidos es la última cifra oficial de las víctimas ocurridas en la explosión ayer de una mina de carbón en el norte de China, informó hoy, jueves, la agencia Xinhua
Sesenta y dos mineros muertos y 13 desaparecidos es la última cifra oficial de las víctimas ocurridas en la explosión ayer de una mina de carbón en el norte de China, informó hoy, jueves, la agencia Xinhua. Veintinueve mineros que trabajaban también en la explotación hullera del distrito de Kaiping, cerca de la ciudad de Tangshan, en la provincia de Hebei, a unos 150 kilómetros de Pekín, cuando ocurrió el accidente, pudieron ser rescatados. Los equipos de rescate continúan la búsqueda de supervivientes de la explosión ocurrida cuando una chispa cayó entre los escombros, agregó la fuente, e incendió el gas grisú originado en la explotación, según los primeros resultados de la investigación. El accidente ocurre dos semanas después de que otra explosión originara la muerte de 171 mineros en otra mina de carbón de Dongfeng, en la provincia nororiental de Heilongjiang. Mientras tanto continúan sin resultado los intentos de recuperar lo que se supone son ya cadáveres de 42 mineros que quedaron sepultados por una inundación en la mina de carbón de Sigou, en la provincia de Henan. El bombeo del agua con ocho grandes bombas y el trabajo de los submarinistas no han tenido éxito todavía. Las minas chinas se encuentran entre las más peligrosas del mundo y en ellas mueren anualmente unas 8.000 personas. La gran demanda de carbón, que todavía hoy cubre el 73 por ciento de las necesidades energéticas del país, empuja a los dueños de las explotaciones a mantenerlas abiertas sin suficiente seguridad y en turnos continuados en pozos cada vez más profundos. Sólo en la primera mitad del año, 2.700 personas murieron por explosiones, inundaciones y hundimientos en las minas de carbón del país, mientras que Pekín exige a las autoridades provinciales control y no connivencia con quienes explotan las minas, entre los que ya no pueden encontrarse funcionarios, según el Gobierno. No es inusual que los propietarios accedan a cerrar una mina que la inspección encontró falta de seguridad y la reabra poco después a veces hasta con el apoyo de los mineros, que no tienen otro modo de vida.




