Chile no expulsará a Fujimori y estudiará pedido de extradición
El canciller chileno, Ignacio Walker, dijo que el ex presidente peruano Alberto Fujimori está en manos de la justicia para un juicio de extradición, de acuerdo al tratado de 1932 suscrito con Lima y reafirmó que no es posible su expulsión administrativa. El canciller Walker agregó que Chile fue absolutamente sorprendido con la intempestiva llegada de Fujimori a Santiago este domingo
El canciller chileno, Ignacio Walker, dijo que el ex presidente peruano Alberto Fujimori está en manos de la justicia para un juicio de extradición, de acuerdo al tratado de 1932 suscrito con Lima y reafirmó que no es posible su expulsión administrativa. El canciller Walker agregó que Chile fue absolutamente sorprendido con la intempestiva llegada de Fujimori a Santiago este domingo. También afirmó que Fujimori ha sido "bastante imprudente, bastante irresponsable, en la semanas más difícil que tal vez hayamos tenido con el Perú en la ultima década", en alusión a la controversia entre ambos países por los límites marítimos.Por su parte el ministro de Justicia del Perú, Alejandro Tudela, confirmó en Caracol Radio que ya se formuló el pedido de extradición del ex mandatario Alberto Fujimori por los delitos de asociación ilícita para delinquir, falsedad ideológica, homicidio calificado, lesiones graves y desaparicion forzada de personas, entre otros delitos. "Además vamos a pedir que se actualice la orden de captua por otros 15 cargos" anunció el funcionario peruano. Agregó que a pesar de las disputas territoriales que mantienen con el gobierno de Chile, dijo que no duda que "las autoridades chilenas hagan cumplir la ley". "El debe responder por todos los procesos que tiene aquí en el Perú", añadió Fujimori que llegó a Chile a media tarde del domingo, sigue detenido en la Escuela de la policía de Investigaciones de Santiago, hasta donde llegó el abogado del ex presidente. El canciller chileno Walker confirmó que la detención de Fujimori se produjo después que llegara una nota de Perú en la que se solicitó su detención preventiva con miras a una solicitud de extradición. "Aquí una vez más ha quedado en claro que funcionan las instituciones, en 12 horas este tema ha sido resuelto en el ámbito que corresponde, que es el ámbito judicial", dijo el jefe de la diplomacia chilena. "Todavía no hay pedido de extradición, hay solicitud de detención preventiva", aclaró el jefe de la diplomacia chilena en declaraciones a Radio Cooperativa. "Aquí no hay detenciones administrativas. Aquí el Presidente de la República no manda a detener a nadie, solamente puede ser detenido por orden emanada del tribunal competente", precisó. En este sentido, recalcó que a las 21:00 horas local (00.00 GMT) del domingo ingresó desde Perú una solicitud de detención preventiva, momento desde el cual el tema "está en manos del Poder Judicial", lo que hace imposible la expulsión que deseaba el gobierno de Alejandro Toledo. "El presidente Alejandro Toledo me llamó a eso de las 20:15 (23.15 GMT) para hacerme algunas consultas sobre nuestra legislación, sobre nuestra situación interna y le quedó absolutamente claro, meridianamente claro -como que envió una nota a los pocos minutos solicitando esta detención preventiva- que aquí no existe ninguna posibilidad de proceder administrativamente", comentó Walker. "Perú tendrá que ver como en su momento hace efectivo un pedido de extradición, todavía no hay pedido de extradición", recalcó. Sobre las especulaciones respecto a que Fujimori se podría ver beneficiado por los buenos vínculos entre Chile y Perú durante su mandato, Walker recalcó que las "relaciones internacionales son relaciones con los estados", por lo que el ex presidente "no tendrá ventajas". Según el procedimiento judicial chileno el juez Orlando Alvarez, que anoche ordenó el arresto del ex mandatario peruano, tiene un plazo de 60 días para definir su extradición. Así lo explicó en Caracol Radio el secretario de la Corte Suprema chilena, Carlos Meneses, quien aclaró que lo que ordenó en la noche de ayer el juez Alvarez es una orden de detención provisoria del ex mandatario con miras a la solicitud de extradición. Ello, conforme lo establece el Tratado de Extradición firmado entre Chile y Perú el 5 de noviembre de 1932, que se complementa con el Código Procesal Penal.En exclusiva para Caracol Radio, el ministro del Interior de Perú, Rómulo Pizarro dijo que las distintas autoridades judiciales peruanas se encontraban en camino a Santiago de Chile para coordinar la extradición de Fujimori. Fujimori llegó hasta Santiago en un avión privado cerca de las 15:00 horas del domingo y se hospedó en un hotel de la capital, donde fue detenido a las 01:30 horas de este domingo para ser llevado hasta la Escuela de Investigaciones, en la comuna santiaguina de Estación Central.Fujimori eligió Chile por su mala relación con Perú, según prensa Un periodista japonés que entrevistó al es presidente peruano Alberto Fujimori antes de dejar Japón asegura que el ex mandatario no esperaba ser detenido en Santiago ya que escogió volver a Perú vía Chile debido a que los dos países "no se llevan bien". Fujimori confiaba en poder hacer una pausa en Chile para "evaluar la situación en Perú" antes de entrar a su país, según dijo Akira Maki en el informativo "Evening five" de la cadena televisiva TBS (Tokyo Broadcasting Service). El programa emitió fragmentos de una entrevista de Maki con Fujimori, realizada al parecer el día anterior a su partida, en la que el ex gobernante le reitera su deseo de "volver a ser presidente" de Perú. El periodista comentó que Fujimori hubiera podido presentarse en el aeropuerto de Lima "al igual que Aquino" (en referencia al asesinado líder de la oposición filipina Benigno Aquino), para dar un "golpe de efecto" frente a sus seguidores. En cambio decidió esperar en el país vecino y no esperaba ser detenido, indicó Maki. El ministerio de Asuntos Exteriores japonés "cerró los ojos, como siempre", afirmó Maki y sugirió que tuvo que haber "algún tipo de colaboración" oficial ya que se permitió una gestión especial en el aeropuerto de Haneda, el segundo de Tokio, para la partida del ex mandatario. El caso de Fujimori tenía dos peticiones de extradición no respondidas por Tokio y estaba camino al Tribunal Internacional de La Haya, por lo que su partida "le ha quitado a Japón un peso de encima", concluyó el periodista. En posteriores informativos TBS mostró imágenes del ex mandatario entrando y saliendo del hotel donde residía, tomadas al parecer la noche del sábado con cámaras ocultas. TBS fue uno de los primeros medios mundiales en emitir imágenes del asesinato de Benigno "Ninoy" Aquino en agosto de 1983 a su llegada al aeropuerto de Manila ya que uno de sus equipos televisivos voló junto al político de oposición que estaba refugiado en Estados Unidos.Fujimori se despide "eternamente agradecido" de refugio japonés El ex presidente peruano Alberto Fujimori se despidió de Japón con un mensaje de "eterno agradecimiento", grabado en vídeo, dirigido al país que durante cinco años le sirvió de refugio de la Justicia peruana y la Interpol. Antes de su repentina y sigilosa partida, el ex mandatario colgó en su página web sus últimas palabras de gratitud a la hospitalidad nipona y de condena a la "máquina de difamación" que a su juicio se puso en marcha desde que renunció a su cargo en noviembre del 2000 y se instaló en Tokio. "Dejo el Japón en ruta al Perú, a cumplir con el compromiso de honor adquirido con millones de mis compatriotas y para que la verdad histórica se imponga. Una a una levantaré las acusaciones y dejaré sentada mi inocencia y mi honor", afirmó. Fujimori había aumentado en las últimas semanas sus apariciones públicas en Tokio, advirtiendo de que se disponía a poner término a su "auto-exilio" para regresar a Lima para presentarse a las elecciones presidenciales del próximo año. Sin embargo, su partida parecía improbable dado que el ex mandatario afronta una veintena de procesos judiciales por su presunta responsabilidad en actos de corrupción y violación de derechos humanos ocurridos durante sus diez años de gobierno (1990-2000). Además, su nombre figura en la lista de la Interpol de personas buscadas por la justicia, y también corría el riesgo de ser detenido en el país donde su avión hiciera escala. Frente a las dos peticiones de extradición que tramitó Perú (julio 2003 y octubre de 2004) Japón se escudó en la falta de un tratado de extradición y la insuficiencia de pruebas. Sobre la cuestión de la Interpol Tokio no tomó cartas en el asunto y no se manifestó al respecto. "He contraído con Japón una gran deuda, por su generosa hospitalidad y la de su pueblo, que es el pueblo de mis ancestros", señaló Fujimori, quien también posee la nacionalidad japonesa. "Mis amigos japoneses que conocen el Perú y la obra de mi Gobierno no vacilaron en prestarme su apoyo para hacer llevadera mi permanencia en este país y tomar contacto con la realidad económica y tecnológica japonesa, para que sirva como modelo al desarrollo peruano", agregó. Sin informar a la prensa, en el mayor de los secretos, el ex mandatario subió ayer por la noche a un avión privado en el aeropuerto de Haneda y partió rumbo a Santiago de Chile. "Por razones que solo la política puede explicar he esperado cinco años para acometer esta empresa", indicó, y finalizó diciendo: "No nos despedimos. Sólo nos separamos por un momento". La embajada de Perú en Tokio aseguró hoy que no estaba informada acerca de la partida de Fujimori. "Ha sido una sorpresa para nosotros. Nos enteramos por la prensa", afirmó a Efe un portavoz de la embajada de Perú en la capital nipona. El Ministerio japonés de Asuntos Exteriores indicó que carecía de detalles del viaje de Fujimori debido a que se trata del vuelo de un simple ciudadano nipón. "Su viaje ésta considerado como el desplazamiento de un ciudadano japonés a otro país, por lo que el Gobierno no gestiona este tipo de cuestiones", señalaron fuentes del Ministerio. Por otro lado recordaron que las peticiones de Perú siguen vigentes hasta que las retire, en una maniobra de devolver la responsabilidad a la parte peruana, habitual en la diplomacia japonesa durante el desarrollo de este espinoso asunto. Uno de principales motivos por los que Fujimori contó con numerosos apoyos en Japón fue su gestión en la crisis del asalto armado que liberó la residencia de la embajada japonesa en Lima, en 1997. En la operación militar fueron liberados 72 rehenes que estuvieron secuestrados durante cuatro meses por un comando del Movimiento Revolucionario Tupac Amaru (MRTA) y murieron los catorce captores, dos militares y uno de los rehenes.




