Venezuela agradece a Colombia su 'negativa' de dar refugio a 'golpistas'
El ministro venezolano del Interior y Justicia, Jesse Chacón dijo que "es una decisión soberana del Gobierno colombiano, la agradecemos y respetamos". Agregó que "la negación del asilo" a los militares disidentes también "significa que quienes están en Colombia no son ningunos perseguidos políticos", sino "simplemente unos golpistas que están allá jugando en los casinos y el Gobierno colombiano no quieren que jueguen más en sus casinos".
El ministro venezolano del Interior y Justicia, Jesse Chacón, agradeció a Colombia la "decisión soberana" de "negar" el pedido de refugio hecho por militares venezolanos que participaron en el fallido golpe de Estado de 2002. "Esa es una decisión soberana del Gobierno colombiano, la agradecemos y respetamos", dijo Chacón. La prensa local publicó que fuentes gubernamentales colombianas informaron de que Bogotá rechazó el pedido de protección presentado por ocho militares y un civil venezolanos que llegaron a Colombia país tras participar el 11 de abril de 2002 en el golpe de Estado contra el presidente de Venezuela, Hugo Chávez. El ministro venezolano no aclaró si Caracas ha recibido notificación oficial de Colombia sobre su decisión respecto al caso de los militares disidentes. Chacón opinó que la "negativa colombiana del asilo" a los "militares golpistas" es una decisión "recíproca" con la política venezolana de "colaboración con Colombia". Caracas ha colaborado con Bogotá "cada vez que nos han solicitado extradición de personas vinculadas al narcotráfico o a acciones que contrarían sus leyes. Nosotros esperamos esa reciprocidad de ellos", afirmó Chacón. Para el ministro "la negación del asilo" a los militares disidentes también "significa que quienes están en Colombia no son ningunos perseguidos políticos", sino "simplemente unos golpistas que están allá jugando en los casinos y el Gobierno colombiano no quieren que jueguen más en sus casinos". "Ojalá vengan a Venezuela y asuman la responsabilidad de lo que hicieron, porque uno en la vida tiene que ser responsable con sus actos", agregó Chacón. Entre los altos mandos que solicitaron "estatus de refugiado" a Bogotá está el vicealmirante Héctor Ramírez Pérez, designado ministro de Defensa por Pedro Carmona, autoproclamado presidente del fugaz Gobierno de facto instalado tras el derrocamiento de Chávez el 11 de abril de 2002. También están el general de brigada Pedro Pereira Olivares, quien fue jefe del Estado Mayor Conjunto; el contraalmirante Edgar Murillo González, ex director de la Escuela Superior de Guerra, y cuatro coroneles, de acuerdo con medios colombianos. La Fiscalía venezolana citó el pasado 19 de julio "en calidad de imputados" a Ramírez Pérez y al general Efraín Vázquez Velazco por su supuesta participación en el golpe de Estado que derrocó durante 48 horas a Chávez. La Fiscalía reanudó el proceso contra ambos altos mandos luego que el Supremo anuló el pasado marzo la sentencia de agosto de 2002 que estableció que no hubo golpe de Estado contra Chávez. La anulación también afecta a Pereira Olivares, y al vicealmirante Daniel Comisso, señalados por la Fiscalía junto Ramírez Pérez y Vázquez Velazco como los cabecillas del golpe. Ramírez Pérez dijo a medios colombianos que "lamentablemente a nuestro país no podemos regresar precisamente por la persecución política". Carmona, prófugo de la justicia venezolana, se encuentra asilado en Colombia desde mayo de 2002.




