La peor tormenta de arena en dos años paraliza la vida en Bagdad
Por si no fuera suficiente para los iraquíes con la violencia que agarrota a diario su vida, una intensa tormenta de arena cubrió hoy, lunes, Bagdad y complicó aún más el duro discurrir de los capitalinos
Por si no fuera suficiente para los iraquíes con la violencia que agarrota a diario su vida, una intensa tormenta de arena cubrió hoy, lunes, Bagdad y complicó aún más el duro discurrir de los capitalinos. La acumulación de polvo y arena, movida por fuertes vientos, redujo la visibilidad a escasos metros y paralizó la vida de la capital. Varios habitantes de la ciudad coincidieron en apuntar a que, con toda probabilidad, es una de las peores tormentas de arena que Bagdad ha sufrido desde que en marzo de 2003 comenzara la invasión y posterior ocupación del país. La ciudad, envuelta en una nube, parecía hoy un poco más fantasma de lo habitual, con la circulación detenida y los ciudadanos guarecidos en cualquier lugar, incluidas la ruinas de muchos de los edificios que aún no han sido reconstruidos. El tráfico aéreo fue interrumpido, los miles de vendedores ambulantes desaparecieron de las calles y la mayoría de los negocios cerraron a cal y canto sus puertas. Solo policías y militares norteamericanos patrullaban a duras penas por la capital. Las tormentas de arena son habituales en verano en los países del Golfo Pérsico, incluido Irak, donde las temperaturas estivales rondan a diario los 45 grados centígrados.




