Sergio Cabrera presenta en España su película "Perder es cuestión de método"
El cineasta colombiano Sergio Cabrera ha vuelto al cine con el filme "Perder es cuestión de método", un 'thriller' protagonizado por el actor mexicano Daniel Giménez Cacho con el que hace una "radiografía de la corrupción" en Colombia
El cineasta colombiano Sergio Cabrera ha vuelto al cine con el filme "Perder es cuestión de método", un 'thriller' protagonizado por el actor mexicano Daniel Giménez Cacho con el que hace una "radiografía de la corrupción" en Colombia. La película, que será estrenada en España el 3 de junio próximo, fue presentada hoy por el propio cineasta en una rueda de prensa en Madrid. "Leí la novela homónima de (el escritor colombiano) Santiago Gamboa cuando ejercía de segundo vicepresidente de la Cámara de Diputados de Colombia, en una etapa (1998-2002) en la que pensé dejar el cine por la política y en la que me topé muy de cerca con una corrupción contra la que no podía hacer nada", dijo Cabrera. Cabrera, autor también de "La estrategia del caracol", añadió que "en aquel momento el presidente de la Cámara terminó preso y también lo hizo su sustituto", y que por ese motivo le interesaba contar en una película "cómo la corrupción es un elemento perturbador de la democracia, y de una forma tan agresiva". "Perder es cuestión de método" narra las peripecias de un periodista a quien un alto mando del Ejército concede la exclusiva de un macabro asesinato perpetrado a las afueras de Bogotá. La investigación le llevará a una gigantesca trama de especulación inmobiliaria en la que participan políticos, empresarios y mafiosos. La visión que ofrece el filme es absolutamente pesimista porque, como explica Cabrera, "el título se refiere a que entre victoria y victoria hay muchas pequeñas derrotas. Creo que es posible que la corrupción en mi país acabe algún día, pero un filme triunfalista sobre el tema sólo contribuiría a dar una mala imagen de Colombia". Sin embargo, Cabrera desea mostrar a gente que intenta solucionar ese problema. "Son los personajes románticos del periodista, su especie de ayudante y una joven prostituta. Ellos representan a quienes en Colombia buscan la verdad e intentan hacer justicia, pero, por eso precisamente, hicimos que el protagonista sea un periodista; necesitaba una persona que no pudiera hacer justicia". El cineasta, que, como en otras ocasiones, también recurre a la ironía en esta película, reconoce, sin embargo, que esto le ha supuesto un golpe en el estreno de la película en Colombia. Y explica: "el problema de la corrupción es tan profundo y tan cotidiano allí que la gente acaba insensibilizándose. Por eso, el público la vivió como una comedia, sin ver la lectura más profunda. No creo haber logrado la reflexión que buscaba en mi país". Cabrera entiende que en Europa "la lectura será más dura", aunque confiesa que se ha llegado a replantear el uso de la ironía en sus filmes. "Yo sería incapaz de hacer una película sobre Colombia sin utilizar el humor -añade-, porque el humor invita más a la reflexión que el drama, pero el gran público tiende a ver más la parte divertida; es algo que tiene que ver con la subeducación del cine de Hollywood que enseña a no buscar más allá de la superficie de la película". Desde "Golpe de estadio", de 1998, Cabrera no había vuelto a dirigir cine de ficción. En 2002 tuvo que abandonar su carrera política ante las amenazas de la extrema derecha, lo que le obligó a abandonar Colombia para instalarse en España.




