La abstención puede ser clave en los comicios del Reino Unido
La afluencia de votantes a las urnas será clave en las elecciones que se celebran hoy en el Reino Unido, a las que concurre como favorito el laborista Tony Blair en un clima de total normalidad y una cierta apatía
La afluencia de votantes a las urnas será clave en las elecciones que se celebran hoy en el Reino Unido, a las que concurre como favorito el laborista Tony Blair en un clima de total normalidad y una cierta apatía. Se espera que la participación se acerque al 59 por ciento de los comicios de 2001, aunque ese dato no se sabrá hasta que concluya la votación, pues en el Reino Unido no hay costumbre de comparar esos porcentajes durante la jornada electoral, como hacen otros países. De momento, sólo se ha constatado que en Irlanda del Norte, donde la autonomía está suspendida desde hace más de dos años, ha habido un repunte de la asistencia a las urnas, según representantes de varios partidos políticos. Para el resto del Reino Unido, ni los principales partidos ni la Comisión Electoral ofrecerán datos hasta, al menos, después de que a las 21.00 GMT cierren las urnas, declararon a EFE sus portavoces. Del total de 44,18 millones de electores, seis millones eligieron votar por correo en estos comicios, que se celebran en una jornada primaveral que puede favorecer la afluencia a las urnas. El actual primer ministro, Tony Blair, es el gran favorito para obtener su tercera victoria electoral consecutiva, lo que sería un hito histórico para el Partido Laborista. Blair, que logró sonadas victorias electorales en 1997 y 2001, puede ahora permitirse perder hasta 86 diputados, pues la mayoría en la Cámara de los Comunes se sitúa en 324 escaños, pero el nivel de abstención puede ser decisivo para el resultado final. Según un sondeo divulgado por el vespertino "Evening Standard", más de uno de cada cuatro electores se mostraba todavía hoy indeciso sobre a qué partido votar. De ese 27 por ciento de los electores que podrían cambiar el sentido de su voto en el último momento, la mayoría se encuentra ante el dilema de optar por Blair o dar a los laboristas un voto de castigo por la impopular guerra de Irak. Ese mismo sondeo señala, no obstante, que Blair volverá a ser primer ministro, pues los laboristas obtendrían un 38 por ciento de los votos, los conservadores de Michael Howard un 33 por ciento y los liberal demócratas de Charles Kennedy un 23 por ciento. De confirmarse esos datos, los laboristas perderían sólo un 4 por ciento de apoyo con respecto a los comicios de 2001, los "tories" subirían apenas tres décimas y los liberal demócratas, únicos que se opusieron a la guerra de Irak, ganarían cuatro puntos. Varias encuestas publicadas esta semana apuntan a que el nivel de abstención podría superar el 30 por ciento en el Reino Unido, y muchos analistas temen que sea una de las más altas desde 1918. De hecho, el 59,3 por ciento de participación registrado en las últimas elecciones generales fue el más bajo en más de medio siglo, muy por debajo del 82 por ciento de 1950, por ejemplo. Un sondeo publicado por el diario "The Times" señala que la afluencia a las urnas sería del 61 por ciento, si bien un 45 por ciento del electorado confesaba que no estaba seguro de si votaría. En cualquier caso, se espera que la participación aumente en cuanto avance el día pues muchos electores optarán por votar al concluir su trabajo, pues este jueves es jornada laborable. Los comicios de hoy no han registrado incidentes de mención, y tanto Blair como Howard y Kennedy han acudido a las urnas acompañados de sus familias, todos muy sonrientes. Así las cosas, la jornada electoral en el Reino Unido, al menos en cuanto al desarrollo de las votaciones, parece destinada a ser recordada por el mismo adjetivo que caracterizó a la propia campaña: aburrida.




