Siria retirará a sus fuerzas del Líbano antes del 30 de abril
Las tropas y los servicios secretos sirios se retirarán "totalmente" del Líbano antes del 30 de abril, según anunciaron en Damasco el enviado de la ONU para el Líbano, Terje Roed Larsen, y el ministro sirio de Asuntos Exteriores, Faruk al Chara
Las tropas y los servicios secretos sirios se retirarán "totalmente" del Líbano antes del 30 de abril, según anunciaron en Damasco el enviado de la ONU para el Líbano, Terje Roed Larsen, y el ministro sirio de Asuntos Exteriores, Faruk al Chara. Roed Larsen, que tiene a su cargo la aplicación de la resolución 1559 del Consejo de Seguridad para el Líbano, hizo el anuncio en una rueda de prensa en Damasco después de recibir la confirmación del presidente sirio, Bachar al Asad, con quien se entrevistó esta mañana. Larsen dijo que la ONU enviará al Líbano un equipo encargado de verificar que esta salida "total y definitiva" se ha llevado efectivamente a cabo, si bien no precisó las fechas en que ese equipo viajará al país de los cedros. Siria envió sus tropas al Líbano en 1976, meses después de que estallara en el país la guerra civil, por mandato de la Liga Arabe y con el objetivo de ayudar a poner fin a un conflicto que costó la vida a más de 100.000 personas. Desde aquella fecha, Siria había ido reduciendo su presencia en el Líbano, pero la presión para la retirada total comenzó en septiembre de 2004, con la aprobación de la resolución 1559, y se intensificó tras el asesinato en Beirut del ex primer ministro libanés Rafic Hariri, el pasado mes de febrero, que puso en pie de guerra a la oposición libanesa contraria a la presencia siria. "Hemos alcanzado un acuerdo histórico, y espero que todas las partes implicadas cooperen en su aplicación, y podamos así lograr nuestros objetivos comunes", dijo Larsen. "La celebración de elecciones (en el Líbano) a su tiempo será un elemento para mantener la estabilidad y la seguridad en el país", dijo en referencia a los comicios previstos en mayo, para los que aún no hay fecha ni tampoco una ley electoral que los regule. El ministro sirio de Exteriores, Faruk Chara, que también asistió a la rueda de prensa, dijo que su gobierno "al retirar a sus tropas del Líbano, entiende que cumple su parte de la resolución 1559 de la ONU", que exigía precisamente esta retirada. "Acabar la presencia militar siria en el país vecino no afectará la relación futura entre los dos países", puntualizó Al Chara. El ministro expresó su esperanza de que la retirada acabe con "cualquier malentendido" con Estados Unidos, el país que más presión ha ejercido sobre Siria y que apadrinó la citada resolución. La decisión siria "debería eliminar las últimas acusaciones y malentendidos con EEUU, así como todo tipo de provocaciones con otras partes, porque lo que Siria ha hecho en Oriente Medio en varios campos ha sido siempre en busca de la estabilidad y la tranquilidad", dijo el ministro. La resolución 1559 también pide que cese toda interferencia de Damasco en la política libanesa y exige además el desarme de la milicia pro siria de Hizbolá. Larsen rehusó responder a la pregunta de si ahora iba a dedicar sus esfuerzos a pedir el desarme de Hizbolá, y se limitó a reconocer que eso forma parte de la resolución. Lo que sí dijo Larsen, contestando así a uno de los argumentos con que Hizbolá justifica su existencia como grupo armado, fue que las Granjas de Cheba ocupadas por Israel y por las que Hizbolá dice luchar, no son libanesas, sino sirias, según la interpretación del Consejo de Seguridad de la ONU. El ministro sirio de Exteriores se quejó de que la legitimidad internacional solo se aplique a Siria y el Líbano, y no así a otro país de la región como es Israel, "que se ha opuesto a toda iniciativa de paz, incluidas las de Estados Unidos".




