Cientos de palestinos se manifiestan contra la construcción del muro
Cientos de palestinos se manifestaron contra la reanudación ayer de la construcción del muro de separación sobre campos de cultivo palestinos que penetra unos 20 kilómetros en Cisjordania
Cientos de palestinos se manifestaron contra la reanudación ayer de la construcción del muro de separación sobre campos de cultivo palestinos que penetra unos 20 kilómetros en Cisjordania. Según Fathi Alka, portavoz de la municipalidad de la localidad palestina Salfit, donde se han reanudado los trabajos de construcción, cerca de mil personas se concentraron hoy en la carretera donde las excavadoras comenzaron ayer a preparar los cimientos para levantar el muro. En la protesta participaron principalmente palestinos de la ciudad de Salfit y de la aldea de Iskaka, sobre cuyos terrenos ha comenzado la construcción, además de pacifistas extranjeros e israelíes. Se trata de uno de los tramos más polémicos del muro de separación porque es donde la construcción penetra más en territorio palestino, al erigirse a unos 20 kilómetros de la "línea verde", que separa Cisjordania de Israel. El muro dibuja en ese área un enorme meandro para dejar al oeste, en lo que de facto se convierte en la "parte israelí" de esa construcción, el asentamiento de Ariel, con 30.000 habitantes uno de los más grandes de Cisjordania. Los manifestantes se encontraron como es habitual con un número muy elevado de agentes de la Policía y de soldados del Ejército israelí que disolvieron la manifestación por medio de golpes y gases lacrimógenos. La manifestación termino poco antes del mediodía mientras las excavadoras continuaban con sus trabajos. Alka afirmó que este viernes los vecinos, que viven en su mayoría gracias a los campos de cultivo alrededor de sus aldeas, intentarán rezar la oración musulmana del mediodía cerca de la zona afectada. Las Fuerzas Armadas de Israel, encargadas de las obras de la "valla de seguridad" según la denominación israelí, en territorios palestinos de Cisjordania, reanudaron ayer la construcción de un nuevo tramo entre el asentamiento Ariel y el pueblo palestino de Salfit. El levantamiento de ese "cerca divisoria" de la ciudad-asentamiento de Ariel, en el punto denominado "Clavel de Ariel" (Tsiporen Ariel), fue duramente criticado el año pasado por Estados Unidos, e Israel suspendió las obras, informa ayer la radio pública. Los trabajos se habían reanudado discretamente hace unos cuatro meses pero fueron detenidos nuevamente a raíz de un juicio planteado por los habitantes de la localidad cisjordana de Salfit. Después de unas negociaciones entre las partes, agregó la emisora, el Tribunal Superior de Justicia autorizó la continuación de la construcción, después de que las Fuerzas Armadas modificaran el trazado. Según información israelí, los trabajos en ese construcción durarán unas semanas. Un oficial militar dijo que actualmente en distintos puntos de Cisjordania prosiguen las obras en un total de 80 kilómetros, entre ellos, el tramo del muro que rodeará a ésta, a Jerusalén por el sur y el este, y aislará a Belén y otras localidades palestinas. En total, la "valla de seguridad", condenada el año pasado por el Tribunal Internacional de La Haya, tendrá más de 600 kilómetros y fue levantada, según el Gobierno de Israel, para impedir ataques de suicidas y de radicales palestinos de Cisjordania. Una de las exigencias de las facciones de la resistencia palestina para acceder a un alto el fuego con Israel, lo que actualmente procura el nuevo presidente palestino, Mahmud Abas (Abu Mazen), es precisamente que Israel ponga fin a esas obras.




