Serginho sabía de los riesgos que corría al jugar fútbol
El defensa brasileño Serginho, que murió el miércoles pasado de un paro cardiorrespiratorio cuando disputaba un partido de la liga, sabía que tenía una anomalía en el corazón y que corría riesgo su vida, pero no estaba dispuesto a abandonar el fútbol, informa la prensa.
Sao Paulo.--- El defensa brasileño Serginho, que murió el miércoles pasado de un paro cardiorrespiratorio cuando disputaba un partido de la liga, sabía que tenía una anomalía en el corazón y que corría riesgo su vida, pero no estaba dispuesto a abandonar el fútbol, informa la prensa.Los médicos que atendieron al futbolista en junio pasado y que le informaron sobre los riesgos aseguraron en declaraciones al diario Folha de Sao Paulo que Serginho rechazó la posibilidad de abandonar el deporte y alegó que necesitaba sustentar a la familia."Voy a jugar fútbol de cualquier forma. Es la única cosa que sé hacer y tengo una familia para sustentar", afirmó entonces el jugador del club Sao Caetano a los médicos, según la versión periodística."Necesito ganar más dinero, por lo menos hasta conseguir jubilarme", agregó Paulo Sergio de Oliveira Silva "Serginho", de 30 años, que murió en un hospital de Sao Paulo minutos después de sufrir un paro cardiorrespiratorio durante el partido que jugaban el Sao Paulo y el Sao Caetano por el Campeonato Brasileño de primera división.Además de mantener a su esposa y a su hijo de 4 años, el futbolista ayudaba a sus padres y sus 10 hermanos, todos de escasos recursos y residentes en barrios humildes de la ciudad de Vitoria.La familia de Serginho también conocía los riesgos, pero prefirió ignorarlos para no influir en la carrera deportiva del jugador."Las personas del Sao Caetano y los empresarios de mi marido nos pidieron que no revelásemos que él se había sometido a un cateterismo, ya que eso podría dificultar futuras negociaciones con clubes extranjeros", afirmó su viuda, Helaine, citada hoy por el semanario Veja.Los dirigentes del Sao Caetano, que inicialmente negaron conocer los problemas de salud del jugador, admitieron el viernes que tuvieron acceso a los exámenes médicos que diagnosticaban la anomalía cardíaca."Todo el mundo sabía. Al comienzo de cada temporada, el Sao Caetano, preocupado por los atletas, ordena que los jugadores se sometan a exámenes médicos. Lógico que Serginho tenía un problema, pero eso no le impedía jugar fútbol", afirmó el presidente del club, Nario Ferreira de Souza.Los problemas de salud del jugador, divulgados por sus compañeros de club, fueron confirmados por los médicos del Instituto del Corazón, un importante centro médico de Sao Paulo y en donde Serginho se realizó exámenes en enero y en junio de este año.La policía de Sao Paulo abrió el viernes pasado una investigación para descubrir si existen responsabilidades penales en la muerte del futbolista e informó de que los responsables de posibles negligencias pueden ser acusados de homicidio culposo.




