Los Medias Rojas cerca de la gloria y los Cardenales del infierno
Muchos "hechizos" y poder tendría que tener la "maldición" del bambino Babe Ruth para que los Medias Rojas de Boston no consigan ganar la edición número 100 de la Serie Mundial del béisbol de las Grandes Ligas después de ponerse con ventaja de 3-0 al mejor de siete partidos.
San Luis (EEUU).--- Muchos "hechizos" y poder tendría que tener la "maldición" del bambino Babe Ruth para que los Medias Rojas de Boston no consigan ganar la edición número 100 de la Serie Mundial del béisbol de las Grandes Ligas después de ponerse con ventaja de 3-0 al mejor de siete partidos.La figura estelar del abridor dominicano Pedro Martínez brilló más que nunca sobre un montículo, esta vez en el del "Busch Stadium", para lanzar una obra maestra y darle a los Medias Rojas la victoria por 4-1 frente a los Cardenales de San Luis.El triunfo fue el tercero consecutivo desde que comenzó el pasado sábado el "clásico de otoño" en el Fenway Park, y nadie en la historia del béisbol profesional, con la excepción de los propios Medias Rojas, lo hicieron en la serie de campeonato de la Liga Americana contra los Yanquis de Nueva York, han podido remontar una desventaja de 0-3.Pero no sólo Martínez hizo un trabajo excepcional, la defensa de los Medias Rojas también mejoró de forma considerable, no cometieron errores, y el bateo oportuno completo la combinación de factores que aseguraron el triunfo, que puede ser decisivo."Tener una ventaja de 3-0 es lo ideal para cualquier equipo, pero también somos conscientes que nos falta uno más para ser campeones del mundo", destacó Terry Francona, manejador de los Medias Rojas.Los Cardenales, que jugaba su primer partido en el "Busch Stadium" y con el aliento de su afición, esperaban cambiar la historia de los dos primeros compromisos, donde habían caído derrotados de forma consecutiva, pero sólo fueron esperanzas que nunca se llegaron a concretar.En el tercer partido de la "Serie Mundial", los Cardenales, que no habían sabido tomar ventaja de innumerables errores defensivos que había cometido la novena de Boston en los dos primeros partidos, no supieron nuevamente rentabilizar de una mejor manera los fallos del contrario y las oportunidades que les ofreció Martínez en los dos primeros episodios.Además la ofensiva "demoledora", que fue decisiva para ganar 105 partidos en la temporada regular, volvió a decepcionar y a no estar a la altura de las circunstancias, desperdiciando oportunidades que pudieron haber cambiado el resultado final del encuentro.Martínez, se convirtió en el nuevo escollo que el ataque de San Luis no pudo o supo descifrar, al lanzar siete entradas con solidez, retirando a los últimos 14 bateadores que se enfrentó por la vía del ponche.El derecho dominicano, que después de la tercera entrada sólo permitió que le conectasen un imparable al cuadro, necesitó 98 lanzamientos para completar siete episodios y dejar a los relevistas de los Medias Rojas que hiciesen también su trabajo."Los Cardenales no aprovecharon las oportunidades que se le presentaron al principio del encuentro y después ya fue más fácil para mí controlar la situación", comentó Martínez, "Ahora no podemos relajarnos, ya que nos encontramos muy cerca de conseguir algo histórico".El dominicano, que había sido objeto de críticas, luego de lanzar de manera irregular en el último mes de la campaña regular, así como también la postemporada, cayó a sus detractores lanzando un partido donde domino como en sus mejores tiempos, retirando incluso a los últimos bateadores que enfrentó de manera consecutiva."Mis últimas aperturas no fueron muy buenas", continuó Martínez, "Pero creo que esta vez si hice el trabajo y que mejor que hacerlo de esta manera y en estas circunstancias".Su compatriota, el toletero Manny Ramírez lo apoyó con el bate, al ligar dos indiscutibles en tres visitas al plato, con anotada y dos remolcadas, una de ellas producto de su primer jonrón de la "Serie Mundial", en la parte alta del primer capítulo, para inaugurar el marcador a favor de su equipo.Ramírez, que dejó en .462 su promedio de bateo, alcanzó además las cuatro remolcadas en esta serie ante los Cardenales."Estamos ante una oportunidad única para llevarnos esta serie en los próximos partidos, aunque uno nunca se puede confiar y menos ante un equipo tan peligroso como los Cardenales", explicó Ramírez, "Al ganar en San Luis volvimos a conseguir algo que ningún equipo había hecho en la postemporada y eso es algo por lo que debemos sentirnos también satisfechos".Los Cardenales, que se encontraban invictos en la presente postemporada (6-0) cuando jugaron como locales, tendrán que reaccionar de cualquier manera en su propio estadio en el cuarto y decisivo partido, ya que no tienen margen de error, después de haber perdido los tres primeros partidos de la "Serie Mundial"."Es cierto que los Medias Rojas han tomado una importante ventaja", comentó Larry Walker, jardinero de los Cardenales, "Pero todavía no han ganado nada y tendrán que luchar y sudar mucho porque todavía tenemos una pequeña esperanza".




