Agricultura acelera destrucción de ecosistemas brasileños
La devastación de las sabanas brasileñas sigue a un ritmo acelerado y estos ecosistemas corren el riesgo de quedar reducidos a vestigios, como ocurrió con la selva que cubría la costa atlántica del país, según informes difundidos por la estatal Agencia Brasil.
Río de Janeiro.--- La devastación de las sabanas brasileñas sigue a un ritmo acelerado y estos ecosistemas corren el riesgo de quedar reducidos a vestigios, como ocurrió con la selva que cubría la costa atlántica del país, según informes difundidos por la estatal Agencia Brasil.El 93 por ciento de la selva atlántica brasileño ya desapareció por completo y el siete por ciento restante sólo se mantiene porque está protegido por la ley, según datos de la ONG Fundación S.O.S. Mata Atlántica, sobre la base de registros de satélites y comparaciones con datos históricos.Varias organizaciones ecologistas han llamado la atención sobre el creciente grado de devastación del llamado "cerrado", una región de vastas sabanas arbustivas en el interior del país y con una enorme biodiversidad.Los últimos datos oficiales, de hace tres años, indican que esta región ha perdido el 54 por ciento de sus 204 millones de hectáreas originales (poco más de dos millones de kilómetros cuadrados)."La conclusión es que ha perdido en promedio un 1,1 por ciento de su área original cada año", señaló el biólogo Ricardo Machado, de la ONG Conservación Internacional para el Bioma Cerrado, citado por Agencia Brasil.A este paso, para el 2030 del "cerrado" sólo quedarán las áreas protegidas como reservas naturales, señaló Machado, quien atribuyó la continua deforestación de la zona a la expansión de la agroindustria, especialmente el cultivo de soja y la ganadería.La soja es hoy el principal producto de exportación de Brasil.La expansión de los cultivos de la oleaginosa desde el sur del país a las regiones tropicales y selváticas del norte se debe al desarrollo de técnicas genéticas que permitieron desarrollar nuevas variedades adaptadas a este tipo de ecosistemas.Para Machado "es prácticamente irreversible" el uso de los amenazados ecosistemas de sabana por parte de la industria de la soja.Hoy ese ecosistema tiene solamente un cinco por ciento de su área bajo régimen de protección ambiental."Puede ser que resten sólo el 30 por ciento y según una estimación más catastrófica, sólo el 10 por ciento", dijo Machado al explicar que para 2005 se espera disponer de datos más completos sobre imágenes mejor definidas del área remanente.Según medios de prensa locales, Brasil entrará este año en la nueva edición del libro Guinness de récords como el país del mundo con un mayor índice de deforestación.En promedio, 22.264 kilómetros cuadrados de bosques de Brasil son convertidos anualmente en leña y ceniza, principalmente por parte de industrias madereras que luego dan paso a la ganadería y agricultura en la Amazonía, de acuerdo a datos oficiales.El Instituto Nacional de Pesquisas Espaciales (INPE) calcula que en los últimos 50 años los principales ecosistemas naturales del país: la Amazonía, la selva atlántica, las sabanas interiores y los bosques de araucarias del sur del país han perdido, sumados, 3,6 millones de kilómetros cuadrados de su área original.Solamente la Amazonía brasileña, un área de casi cinco millones de kilómetros cuadrados, ha perdido el 17 por ciento de su cobertura forestal, según el INPE.El ritmo de destrucción de la Amazonía subió a 23.750 kilómetros entre 2002 y 2003, según datos oficiales y el nivel actual por año es superior al registrado en toda una década anterior, de acuerdo a datos oficiales.Según el ministerio del Medio Ambiente (MMA) antes de finales del año que viene estará disponible un estudio completo de los bosques y selvas que ha perdido Brasil.El llamado "mapa de los remanentes" en cada ecosistema brasileño será hecho por instituciones contratadas por el gobierno después de un proceso de licitaciones.




