Muerte Reagan podría impulsar la investigación con células madre
La muerte del ex presidente Ronald Reagan a causa del Alzheimer podría revitalizar la discusión sobre el uso de células madre en la investigación contra esta y otras enfermedades incurables, que está limitada por la Casa Blanca.
San Francisco (EEUU).--- La muerte del ex presidente Ronald Reagan a causa del Alzheimer podría revitalizar la discusión sobre el uso de células madre en la investigación contra esta y otras enfermedades incurables, que está limitada por la Casa Blanca.Reagan, quien en su día se opuso a la investigación con tejido procedente de fetos con el argumento de que es el resultado del aborto -al que se oponía-, podría ahora, paradójicamente, dar un crucial empujón al debate sobre el uso de células madre o embrionarias.Por una feliz coincidencia para los que están a favor de ampliar este uso, una mayoría de miembros del Senado remitió, justo un día antes de que falleciese Reagan, el sábado, una carta al presidente George W. Bush para que autorice la utilización de células madre en las investigaciones para buscar curas a las enfermedades incurables.Además, tres días antes de la muerte de Reagan, salió adelante la propuesta de celebrar un referendo en California para destinar 3.000 millones de dólares a la investigación con células embrionarias.La batalla a favor de la ampliación del uso tiene un formidable soporte: Nancy Reagan, la popular esposa del ex presidente quien, tras vivir los estragos de la enfermedad durante diez años, convirtió este asunto en uno de los ejes de su vida.En una ya famosa entrevista televisiva, la ex primera dama explicó a dónde lleva lo que el propio Reagan describió como el "declive hacia el ocaso"."Los años dorados son aquellos en los que te relajas e intercambias recuerdos", dijo Nancy. "Eso es lo peor de la enfermedad. No tengo a nadie con quien intercambiar memorias, pero nosotros tenemos muchos recuerdos".Bush, no obstante, es un hueso duro de roer. El portavoz de la Casa Blanca, Trent Duffy, dijo que el presidente sigue creyendo que "no debemos cruzar una línea moral fundamental o favorecer la destrucción de embriones humanos".El presidente redujo la dotación económica para estas investigaciones e impuso, en agosto del 2001, la limitación de que se investigue con las células ya obtenidas y de que no se destruyan nuevos embriones o se creen otros con ese propósito.Pero algunos creen que el presidente podría verse obligado a dar un giro en su política."Cada vez que pones un rostro a la gente que podría mejorar gracias a esta investigación, resulta beneficioso, y los Reagan son un rostro muy poderoso", dijo Sean Tipton, de la Coalición por el Avance de la Investigación Médica, al diario "Los Angeles Times".Tan poderoso que, desde que anunció públicamente que padecía esta enfermedad, en 1994, el Alzheimer -que produce desorientación y pérdida de memoria- ha alcanzado otra dimensión.En una carta privada a Bush, la ex primera dama llegó a sugerir, incluso, que la autorización de esta línea de investigación podría convertirse en un gran legado en recuerdo a su marido.Mientras tanto, si la medida californiana sale adelante -para lo cual deberá ser aprobada por una mayoría de votantes en las elecciones de noviembre-, los científicos dispondrán de 295 millones de dólares anuales durante diez años para investigar con estas células.Las células madre, que comienzan a formarse en el embrión a partir del quinto o el sexto día de desarrollo, pueden separarse y ser cultivadas con el fin de que se multipliquen y se transformen en células específicas de cualquiera de los más de 200 tipos de tejido que existen en el cuerpo humano.Los científicos confían en que algún día podrían ser implantadas en el cerebro de pacientes de enfermedades crónicas como el Parkinson o la diabetes, además del Alzheimer, y sustituir a las destruidas por la enfermedad.Su potencial científico es muy prometedor, pero su obtención plantea problemas morales, porque para muchos grupos religiosos y antiabortistas supone la destrucción de los embriones, que desde su punto de vista sólo deben ser creados con la finalidad de dar vida.Pero en la carta que remitieron a Bush, los 58 senadores (entre ellos 14 republicanos) alegan que cerca de medio millón de embriones humanos están almacenados (congelados) en EEUU, y serán destruidos si no se emplean para investigaciones.




