Peligra una de las mayores reservas de agua dulce del mundo
La sobreexplotación y la contaminación hacen peligrar el Acuífero Guaraní, que es una de las reservas de agua dulce más importantes del mundo y abarca vastas zonas de Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay.
Buenos Aires.--La sobreexplotación y la contaminación hacen peligrar el Acuífero Guaraní, que es una de las reservas de agua dulce más importantes del mundo y abarca vastas zonas de Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay.Especialistas argentinos advirtieron sobre el riesgo de que aumente la salinidad del agua, que se degrade su composición hasta dejar de ser potable y que pierda la presión natural que la hace surgir del subsuelo, informa el diario "Clarín".Se trata de una cuenca subterránea que cubre casi 1,2 millones de kilómetros cuadrados y, con sus cerca de 50.000 kilómetros cúbicos de agua, es capaz de abastecer a la actual población mundial, de unos 6.000 millones de personas, durante dos siglos."Es urgente frenar la explotación masiva e intensiva del acuífero", inclusive para baños curativos, declaró al periódico el titular de la cátedra de Hidrogeología de la Universidad de Buenos Aires, Miguel Auge.En Argentina la cuenca corre debajo de seis provincias pero su explotación en este país se limita a diez pozos termales en el distrito de Entre Ríos, mientras que en Brasil abastece a unas 300 ciudades.Según la directora del Programa de Geociencias de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), Ofelia Tujchneider, "hay riesgo de que el agua muy salada del subsuelo comprometa a fuentes dulces".Además de sostener que, sin urgentes medidas ambientales, la gigantesca reserva de agua que comparten los países del Mercosur corre peligro, para preservarla los especialistas recomiendan no abrir nuevos pozos de aguas termales o de uso industrial.La provincia de Buenos Aires suspendió por un año los permisos de perforación de aguas termales y además Argentina participa junto a Brasil, Paraguay y Uruguay del proyecto Guaraní, que cuenta con financiación del Banco Mundial.El objetivo de la iniciativa, que tiene un costo de casi 27 millones de dólares, es lograr antes de 2007 el "desarrollo sostenible" del acuífero.La geógrafa María Fioriti, coordinadora argentina del proyecto, explicó que en las piletas termales, por ejemplo, "se generan hongos que van a parar al subsuelo con las aguas servidas y del vaciado de las piletas y pozos ciegos, en zonas sin cloacas".Para el hidrogeólogo del Instituto Nacional del Agua Adrián Silva, en las zonas donde se alimenta la reserva "hay que vigilar cada pozo y su entorno para que no se derramen combustible, agroquímicos u otros contaminantes".Pero Tujchneider consideró que el peligro mayor es la ignorancia, ya que aunque esta situación se conoce desde la década de los años 80 "siguen las decisiones a la ligera de quienes no conocen los riesgos".




