Comisión Ballenera inicia reunión con debate protección cetáceos
La Comisión Ballenera Internacional (CBI) inició en Sorrento, en el sur de Italia, su reunión anual con el reto de mantener los avances conservacionistas de los últimos años pese a las presiones de los países balleneros.
Sorrento (Italia).--La Comisión Ballenera Internacional (CBI) inició en Sorrento, en el sur de Italia, su reunión anual con el reto de mantener los avances conservacionistas de los últimos años pese a las presiones de los países balleneros.El encuentro fue inaugurado por el representante de la delegación italiana, Giuseppe Ambrosio, con un llamamiento a la defensa de los cetáceos y contra la reanudación de la caza comercial de las ballenas, un aspecto en el que la Comisión se encuentra dividida prácticamente a partes iguales.Y es que por primera vez desde la introducción de la moratoria sobre la pesca de ballenas, en 1986, los países a favor de la caza están a las puertas de ser mayoría, tras la entrada en los últimos meses de nuevos miembros que apoyan al denominado bloque ballenero.En los últimos meses han ingresado en la CBI países como Costa de Marfil, Mauritania, Surinam y Tuvalu, que, según la organización ecologista Greenpeace, han recibido ayudas económicas de Japón -a la cabeza de los "balleneros"- y se espera que voten a favor de la reanudación de la caza.A ello hay que sumar los miembros partidarios de la pesca de los grandes cetáceos por interés propio, como Noruega, Islandia, China, Corea y Rusia.Aunque para levantar la moratoria de 1986 se necesita el voto de dos tercios de la Comisión, con una mayoría simple los países balleneros pueden aumentar las cuotas en los programas de "caza científica" o poner trabas a iniciativas para la conservación de los mamíferos marinos.En este sentido, el delegado italiano insistió en que "la mejor garantía para el futuro son medidas de protección como la institución de santuarios de ballenas y una red mundial de áreas marinas protegidas".Por quinto año consecutivo, Argentina y Brasil han presentado ante la Comisión la propuesta de establecer un área protegida en el Atlántico Sur, que se suma a la de Australia y Nueva Zelanda para la creación de un santuario en el Pacífico Sur.Para que prosperen estos proyectos, sin embargo, se requiere a su vez tres el apoyo de tres cuartos de los miembros, y en ocasiones anteriores el bloque ballenero se ha mostrado contrario por considerar que se oponen "a los principios y propósitos de la convención fundacional de la CBI".El organismo fue creado en 1946 por los países firmantes de la Convención Internacional para la Regulación de la Caza de Ballenas, con el objetivo de "garantizar la conservación adecuada de las poblaciones" y "hacer posible el desarrollo ordenado de la industria".Mientras la facción ballenera hace hincapié en el segundo punto, los países a favor de la conservación se centran en el primero para reclamar la protección de las mermadas poblaciones de cetáceos.En una resolución elaborada con motivo de esta reunión y suscrita por una docena de países, entre ellos México, Brasil y Argentina, se hace un llamamiento para que se dé preferencia a los métodos de caza que "reduzcan el sufrimiento de las ballenas capturadas y el tiempo de agonía".La misma resolución mantiene que los sistemas de control de la CBI para controlar el número y el estado de salud de los cetáceos "son insuficientes", una ineficacia que, según el texto, amenaza con empañar la función de tutela para la que se fundó la Comisión.La reunión de la CBI, que se prolongará hasta el jueves, ha estado precedida por dos semanas de encuentros de unos 160 expertos del Comité Científico del organismo, y cuatro días de reuniones técnicas de los miembros de subcomités.Al encuentro de Sorrento acuden unas 350 personas, entre ellas los delegados de los distintos gobiernos miembros, observadores gubernamentales, organismos internacionales y representantes de organizaciones no gubernamentales.




