Pinto llega, de rodillas, al hotel de Costa Rica en Arequipa
Algún desprevenido dijo que fue el pago anticipado de una promesa por la buena campaña de Costa Rica en la Copa América, pero quizá, fue "un mal paso" del entrenador Jorge Luis Pinto el que lo dejó de rodillas a su llegada a Arequipa.
Arequipa (Perú).--Algún desprevenido dijo que fue el pago anticipado de una promesa por la buena campaña de Costa Rica en la Copa América, pero quizá, fue "un mal paso" del entrenador Jorge Luis Pinto el que lo dejó de rodillas a su llegada a Arequipa.El Papa suele besar la tierra del país que visita, muchos futbolistas se postran sobre el césped con las manos extendidas cuando marcan un gol. Pinto, al menos esta vez, y por pocos segundos, quedó de rodillas y con las manos sobre el piso, frente al hotel de la concentración.El estratega colombiano, de 51 años, descendía del autobús con tres maletines terciados sobre sus hombros y un carrito de mano cuando su primer paso a tierra resultó tan vacilante que lo desplomó frente a una nube de periodistas.Nadie le ayudó. El sonrío. Levantó, se sacudió el polvo y siguió su camino hacia al frente, como suelen hacerlo los aguerridos equipos que dirige.Tras el incidente, que causó una respetuosa sorpresa general, el estratega santandereano reiteró que trajo a Perú lo mejor que tiene Costa Rica en el momento y que trabajaron bien para afrontar la primera fase frente a Paraguay, Brasil y Chile.Sin vacilaciones, sin recaídas. Lo de hoy fue apenas un accidente.




