Segunda Marcha por la Vida llega mañana a la capital hondureña
La Segunda Marcha por la Vida llega a Tegucigalpa este miércoles, tras un recorrido de más de 100 kilómetros desde cuatro puntos de Honduras, para exigir el cese de la destrucción de los bosques.
Tegucigalpa.-- La Segunda Marcha por la Vida llega a Tegucigalpa este miércoles, tras un recorrido de más de 100 kilómetros desde cuatro puntos de Honduras, para exigir el cese de la destrucción de los bosques.El sacerdote Andrés Tamayo, uno de los promotores de la cruzada medioambiental, dijo a EFE que "la marcha ha sido agotadora por la inclemencia del tiempo, pero estamos satisfechos por la solidaridad del pueblo".Tamayo, de origen salvadoreño, conversó con EFE cuando la marcha que él encabeza estaba, al caer la tarde del lunes, próxima a Río Hondo, a unos 23 kilómetros al noreste de Tegucigalpa.En la manifestación han participado, en distintos tramos, miles de hondureños que condenan la acelerada destrucción que sufren los bosques de este país.La marcha ha servido, según Tamayo, "para despertar una mayor conciencia entre la población sobre el daño que le están haciendo al país los que a diario destruyen los bosques".Los organismos medioambientales y el Comité de Familiares de Detenidos Desaparecidos en Honduras (COFADEH) prevén que mañana, miércoles, cuando las cuatro marchas converjan en Tegucigalpa, los manifestantes sumen unas 50.000 personas.La Segunda Marcha por la Vida también será apoyada por extranjeros, entre quienes figuran Robert White, ex embajador de EEUU en El Salvador y Paraguay, quien llegó el lunes a Tegucigalpa.White dirige en su país el Centro para Política Internacional (CIP), un organismo privado que promueve una política exterior estadounidense basada en la cooperación internacional y el respeto a los derechos humanos.El CIP auspicia la llegada a Honduras de una delegación internacional de solidaridad con la Segunda Marcha por la Vida, que partió hacia Tegucigalpa el pasado miércoles desde Juticalpa, Danlí, Comayagua y Choluteca, regiones en el oriente, centro y sur de Honduras.El ex embajador estadounidense dijo el lunes a periodistas que la región centroamericana ha registrado avances en sus procesos democráticos, pero que "mucha gente se siente decepcionada con la democracia. Por eso estamos acá, porque es importante que las democracias en Centroamérica tengan éxitos".Tamayo también dijo a EFE que lo único desagradable en la marcha "es la presencia del Ejército", con más de una docena de soldados provistos con fusiles automáticos, que se suman a agentes de la Policía, socorristas de la Cruz Roja y Cuerpo de Bomberos."Nos parece que no hace falta el Ejército, porque sus funciones son otras, basta con la presencia de la Policía para una marcha que es pacífica", remarcó Tamayo, quien también expresó su malestar cuando un helicóptero de la Fuerza Aérea Hondureña sobrevoló la marcha durante varios minutos.Un oficial de la Policía dijo que se trataba de un vuelo con periodistas de diferentes medios de prensa, que solicitaron colaboración de la Fuerza Aérea para recoger imágenes de la marcha.Entre los manifestantes que salieron de Juticalpa, en el departamento oriental de Olancho, figura Teresa del Carmen Díaz, una niña de 14 años, quien dijo a EFE que "venimos marchando en defensa de los bosques".La menor marcha acompañada de su tío, Jorge Agapito Díaz, de 50 años, quien indicó que proceden del sector de Guata, "donde también nos estamos quedando sin bosque".María Evangelista Borjas, un ama de casa de 60 años, afirmó que "ya he vivido bastante, pero quiero que mis nietos tengan agua y aire puro, por eso vengo en la marcha".Otro de los manifestantes, José González, de 52 años, va acompañado de su hija Verónica, de 15, ambos convencidos de que "la marcha de hoy contribuirá a que las nuevas generaciones de hondureños hereden un país con bosques".




