Expertos ONU divergen sobre posibilidad recuperación mar de Aral
Expertos de Naciones Unidas expresaron sus divergencias sobre las posibilidades de recuperación del mar de Aral, que ha perdido dos tercios de sus aguas a consecuencia de los desmesurados proyectos de irrigación de cultivos agrícolas que se aplicaron en la región durante el periodo soviético.
Ginebra.-- Expertos de Naciones Unidas expresaron sus divergencias sobre las posibilidades de recuperación del mar de Aral, que ha perdido dos tercios de sus aguas a consecuencia de los desmesurados proyectos de irrigación de cultivos agrícolas que se aplicaron en la región durante el periodo soviético.La Comisión Económica para Europa de las Naciones Unidas (CEE-ONU) señala en un informe divulgado que hasta el 90 por ciento del caudal de agua de los dos ríos que alimentan el mar de Aral -el Syr Darya y el Amu Darya- se utiliza antes de que desemboquen en ese lago salado, considerado antaño uno de los mayores del mundo.El documento subraya que la mayor parte del agua de esos ríos, cuyo caudal es de 116 kilómetros cúbicos, se utiliza para el regadío de cultivos como el algodón y advierte que de continuar esa tendencia "el mar de Aral desaparecerá en un futuro no muy lejano, pese a los esfuerzos para salvarlo".Ese punto de vista es compartido por el responsable de la división medioambiental y de asentamientos humanos de la CEE-ONU, Bo Libert, quien afirmó en una conferencia de prensa que "el mar de Aral nunca podrá volver a ser lo que era ya que no creo que se pueda recuperar".La construcción de canales de irrigación hace ahora medio siglo por parte de las autoridades soviéticas ha provocado que el nivel de ese mar haya descendido de 53 metros a unos 30 metros actualmente.Por su parte, el responsable de la división de desarrollo empresarial, industrial y energético de la CEE-ONU, Evgeniy Nadezhdin, que compareció en la misma conferencia de prensa junto a Libert dijo no estar de acuerdo con él y opinó que "es posible recuperar el mar de Aral", aunque a un precio elevado.Nadezhdin señaló que "hacen falta entre 250.000 y 300.000 millones de dólares para restablecer el mar de Aral tal como era antes" y aseguró que "Rusia está preparada" para contribuir a ese proyecto mediante el desvío del caudal de los ríos hacia la zona.El informe de la CEE-ONU propone una "estrategia coordinada" entre los países de la zona de Asia central sobre los recursos acuíferos y energéticos.El documento constata que las repúblicas de Kirguizistán y Tayikistán, en las zonas altas de los ríos que desembocan en el mar de Aral, quieren explotar el potencial de recursos hidroeléctricos.Sin embargo, agrega que la construcción de presas, pantanos, canales u otros sistemas de aprovechamiento del agua por parte de esos países perjudicaría a las vecinas repúblicas de Kazajistán y Uzbekistán, que comparten las aguas del mar de Aral, así como a Turkmenistán, por donde fluye uno de los ríos.Esas tres últimas repúblicas disponen de recursos energéticos como petróleo o gas que podrían compartir con los otros dos países, a cambio de evitar la implantación de centrales de producción hidroeléctrica, sugirieron los expertos.El informe advierte además de que si Afganistán incrementa, como es previsible, el agua de uno de los ríos que desemboca en el mar de Aral para el regadío, aunque se trata de una pequeña cantidad, podría perjudicar todavía más la situación.El informe ha sido elaborado en colaboración con la Comisión Económica y Social para Asia y el Pacífico de las Naciones Unidas, que integran también esos países que lograron su independencia tras el desmoronamiento de la Unión Soviética, a la que pertenecían, lo que explica que todavía continúen formando parte de la región europea de la ONU.




