River, Boca, Sao Paulo y Once de Caldas ya sueñan con la final
Los argentinos River Plate y Boca Juniors, el brasileño Sao Paulo y el colombiano Once de Caldas lograron su pase a las semifinales de la Copa Libertadores de América, unos con más apuros que otros pero, al fin y al cabo, soñando ya la gloria de jugar la final.
Madrid.---- Los argentinos River Plate y Boca Juniors, el brasileño Sao Paulo y el colombiano Once de Caldas lograron su pase a las semifinales de la Copa Libertadores de América, unos con más apuros que otros pero, al fin y al cabo, soñando ya la gloria de jugar la final.Entre los que obtuvieron el apreciado pase a semifinales con algo de suerte y mucha tensión se encuentra el Boca, mientras que su "archienemigo" River Plate y Sao Paulo lo hicieron con la tranquilidad de un resultado holgado y el Once de Caldas por la mínima, pero igual de válido.El Boca Juniors sigue su camino hacia la renovación de su título de campeón de la Libertadores, aunque no lo está haciendo por la senda que a su entrenador, Carlos Bianchi, y a sus seguidores les hubiera gustado y que no es otro que el de conseguir resultados inapelables ante sus rivales en lugar de tener que recurrir a los siempre impredecibles lanzamientos de penalti.Ante el Sao Caetano brasileño los aficionados boquenses elevaron a los altares futbolísticos al portero Roberto Abbondanzieti, que no solo se permitió el lujo de detener dos penaltis a los brasileños, sino que además anotó el que le cayó en suerte y puso a su equipo en las semifinales, donde su rival será el River Plate.El Boca Juniors, que tuvo que jugar en el estadio Juan Domingo Perón del Racing Club de Avellaneda, pasó por grandes apuros ante un Sao Caetano que saltó al terreno de juego dispuesto a inclinar la balanza de la eliminatoria hacia su lado lo antes posible. Sin embargo, poco a poco los argentinos fueron tomando el control del partido en el centro del campo gracias a la lucidez de Carlos Tevez, que como un director de orquesta dirigió a sus compañeros hacia la portería brasileña.Pese a todo, fueron los brasileños los primeros en marcar gracias a Gilbeto, tras un pase de tacón de Fabio Santos, lo que llevó la angustia a los 25.000 seguidores del Boca. Los locales, pese al susto, lograron reaccionar y en el 65 el recién ingresado Antonio Barijho logró imponer la igualada a pase del omnipresente Tavez.Los postreros intentos del Boca por lograr el tanto del triunfo se estrellaron en la muralla defensiva del Sao Caetano, lo que dio paso a los penaltis y al lucimiento de Abbondanzieri.Su próximo rival en semifinales, su eterno rival River Plate, no pasó, ni mucho menos, por los mismos apuros para lograr la clasificación ante el Deportivo Cali, al que venció por 3-1 en su visita a la turística ciudad colombiana.El River, que ya contaba con un gol de ventaja tras el partido de ida, no quiso dejar nada a la improvisación y desde el principio dominó por completo a un rival que, salvo en los primeros minutos de partido en los que logró su gol por mediación de Hurtado, se vio superado en toda regla.Fernando Cavenaghi volvió a hacer gala de su instinto goleador y con dos tantos, más otro de Marcelo Gallardo, puso a su equipo en las semifinales, además de mandar un mensaje a su vecino Boca: no van a tener fácil renovar el título.El compromiso entre los dos equipos bonaerenses ya ha despertado la preocupación entre los dirigentes deportivos argentinos y los de las fuerzas de seguridad, dado los antecedentes violentos de las dos hinchadas. De momento se ha propuesto que el partido se juegue en horario diurno pues, al parecer, la noche despiertan los instintos salvajes de sus seguidores.Si esto no puede ser por que la DSF quiere que los partidos sean de noche, se ha propuesto que en cada estadio solo estén presentes los seguidores del equipo local para, de esa forma, evitar posibles enfrentamientos. Así, si no hay rival, no hay pelea.Las propuestas son un tanto peregrinas, casi tanto como resolver las diferencias deportivas por métodos violentos. La polémica está servida.Si el River Plate se presentó con claras aspiraciones de llegar a la final, el brasileño Sao Paulo y su delantero Luis Fabiano no se quieren perder la fiesta.Para ello, pasaron por encima del venezolano Deportivo Táchira, al que vencieron por un claro 4-1 en su visita a San Cristóbal. Pese al 3-0 de la ida, el Sao Paulo no quiso dejar lugar a un improbable, pero posible milagro por parte venezolana y dominó con claridad a su rival, que además vio como Luis Fabiano, jugador pretendido por el Barcelona español, aumentaba su ventaja al frente de la clasificación de goleadores con dos nuevos tantosEn el último partido de cuartos el colombiano Once de Caldas continúa manteniendo inexpugnable su fortín de Manizales al imponerse por 1-0 al Santos de Vanderlei Luxemburgo, resultado que le coloca automáticamente en semifinales por primera vez en su historia.El partido entre colombianos y brasileños fue intenso, con alternativas en una y otra portería, donde ambos porteros demostraron encontrarse en un excelente estado de forma. El gol de Salvatierra, en el lanzamiento de un tiro libre, fue de oro para los locales, mientras que Luxemburgo vivió en sus propias carnes el gafe que tienen los equipos brasileños en este estadio, donde nunca han logrado ganar.




