Amelie Mauresmo se sacó la espina en Roma
La francesa Amelie Mauresmo (n.2) con su triunfo ante la estadounidense Jennifer Cafriati (n.5), por 3-6, 6-3 y 7-6 (6), se sacó por fin la espina de un Abierto de Italia en el que había disputado tres finales con anterioridad, pero que parecía maldito para ella.
Roma.--- La francesa Amelie Mauresmo (n.2) con su triunfo ante la estadounidense Jennifer Cafriati (n.5), por 3-6, 6-3 y 7-6 (6), se sacó por fin la espina de un Abierto de Italia en el que había disputado tres finales con anterioridad, pero que parecía maldito para ella.Una espina que Mauresmo tenía clavada muy hondo tras las derrotas en las finales de 2000 (ante Monica Seles), 2001 (Jelena Dokic) y 2003 (Kim Clijsters), pero que evidenciaban la excelencia de sus participaciones en el torneo romano.Y es que muy pocas pueden decir que, en un torneo que es visto por las jugadoras como la antesala del apetecido Roland Garros, Amelie ha disputado cuatro de las finales de los últimos cinco años.Algo tan sólo superado en la historia del torneo por la española Conchita Martínez, que encadenó cinco finales consecutivas (1993 a 1997); además, con cuatro triunfos (1993 a 96).Ahora Mauresmo, a sus 24 años y cuando parece estar en el pleno de su madurez tenística, se ha coronado "Reina del Foro Itálico", sumando dos triunfos consecutivos en dos grandes torneos en dos semanas: Berlín y Roma.El triunfo en Roma no ha sido fácil para Mauresmo, pese a que fue la jugadora que mejor sensaciones dejó en los primeros días del torneo y que mejor tenis puso en liza.Pero Amelie, que esta campaña ya había alcanzado tres anteriores finales (perdió Sydney y Amelia Island), y que en lo que se lleva de año (se retiró en cuartos de final del Abierto de Australia) ha tenido más de un problema de espalda, estuvo muy cerca de caer en los cuartos de final ante la italiana Silvia Farina-Elia (n.10).En un partido jugado de noche, con parones por la lluvia, con frío y gran humedad, y con el público a favor de la italiana, Amelie sufrió en el segundo set (dominó fácilmente el primero) un bajón físico impresionante.Se fue prácticamente de la pista y sólo la salvo la lluvia, que hizo su presencia al término del primer juego del tercer set. El parón, de casi tres horas, fue salvador para la francesa, pues le permitió recuperar energías. Pese a ello, Silvia Farina-Elia llegó a estar a dos bolas de anotarse el triunfo.Pero Mauresmo, evidenciando el gran espíritu de lucha que atesora, y sus deseos de sacarse la espina del torneo romano, sacó fuerzas de donde parecía no tener y salvó un partido donde sufrió mucho.Hoy, en la final ante Capriati volvió a sufrir, a tener que remontar, incluso una bola de partido en el décimo juego del tercer set. Eso sí, no sufrió bajón físico, se desgastó al máximo, pero se encontró con una rival que le jugó a la par.Tanto que ambas, antes de tener que decidirse la contienda en el "juego decisivo", sumaron el mismo número de juegos (15). La igualdad siguió hasta el mismo final, sólo que Mauresmo conquistó dos puntos más que su rival.Esa fue la diferencia: dos puntos, como dijo la propia Jennifer Capriati después. Pero suficiente para ganar un título, y para que Amelie se sacase la espina.




