Desde casi 800.000 años que el hombre primitivo conocía el fuego
Investigadores de la Universidad Hebrea de Jerusalén descubrieron restos de piedra carbonizados que permiten conjeturar que hace 790.000 años nuestros antecesores, los "homínidos erectos", sabían valerse del fuego.
Jerusalén.--- Investigadores de la Universidad Hebrea de Jerusalén descubrieron restos de piedra carbonizados que permiten conjeturar que hace 790.000 años nuestros antecesores, los "homínidos erectos", sabían valerse del fuego.Los restos de piedra carbonizados fueron descubiertos en Galilea, en el "Puente de las hijas de Jacob", informó Naama Goren-Inbar, responsable de un equipo de arqueólogos e investigadores que excavan desde 1996 en ese sitio.El lugar, donde también se hallaron utensilios de piedra con los que el "homo erectus" emigró desde Africa y esos fragmentos quemados de roca, está en el sur del desaparecido lago de Hule, desecado antes de la creación del moderno Estado israelí (1948), pues constituía un foco de malaria, la enfermedad de la fiebre amarilla.El fuego, considerado antiguamente uno de los "cuatro elementos de la naturaleza" -junto con la tierra, el aire y el agua-, revolucionó la vida de aquellos seres primitivos, que se valieron de él para protegerse del frío, iluminarse y, cabe suponer, para cocinar.Según la profesora Goren-Inbar, el fuego habría servido para encender fogatas -aunque no se hallaron restos de ellas porque las cenizas se habrían dispersado-, que se habrían convertido en un centro de actividades comunitarias o sociales.Hasta ahora, las únicas huellas de que los primeros hombres conocieron el fuego en Euroasia se hallaron en China, en las cuevas de Zukodian, y datarían de hace entre 300.000 a 500.000 años, la época en que llegaron a lo que hoy es el Continente europeo.Los expertos conjeturan que el "homo erectus", que surgió en el Continente africano, consiguió el fuego -vital para la evolución del género humano- hace 1.800.000 años, pero se ignora cómo lo obtenían.Los primeros métodos conocidos se basaban en la producción de una chispa por medio de la frotación entre maderas o su perforación. En estadios posteriores del desarrollo, frotaron piedras entre sí y después también con piezas de hierro.De este último método se derivó el usado en Europa hasta el siglo XVII, el que servía para lograr la llama valiéndose del pedernal, una variedad del cuarzo "herido" por un eslabón afilado de hierro.Sólo en 1779 se inventaron los primeros fósforos, unas cerillas encerradas en un tubo de vidrio, e impregnadas en uno de sus extremos con una pasta de fósforo, azufre y aceite que se encendía al quebrar el tubo.En 1805, el francés Chancel inventó los primeros fósforos con azufre, clorato de calcio y goma arábiga, que producían la llama de fuego al sumergirse en ácido sulfúrico concentrado.Los investigadores creen que el descubrimiento del fuego fue decisivo para sobrevivir y arraigarse en el frío Continente europeo




