Expertos estudian almacenar dióxido carbono en el subsuelo
Expertos de la Oficina de Investigaciones Geológicas y Mineras (BRGM) pretenden llevar a cabo una experiencia para el almacenaje dióxido de carbono (CO2) resultante de emisiones contaminantes en varias simas del subsuelo de la región de París.
París.--- Expertos de la Oficina de Investigaciones Geológicas y Mineras (BRGM) pretenden llevar a cabo una experiencia para el almacenaje dióxido de carbono (CO2) resultante de emisiones contaminantes en varias simas del subsuelo de la región de París.La BRGM, que participa en una decena de programas internacionales de este mecanismo para combatir el calentamiento climático, del que se responsabiliza en primer lugar al CO2, ha analizado diversas capas geológicas de la región de la capital en las que se podría "encerrar" este gas, que aumentan su densidad con la profundidad.El director de investigación del centro, Christian Fouillac, explicó que en el futuro se podrían enterrar "varios cientos de años de emisiones francesas de CO2", ya que este gas que emiten las principales industrias, es suficientemente denso para ser captado a su salida de las calderas, separado y comprimido, antes de ser inyectado en el subsuelo a gran profundidad.En la región de París se calcula que cada año se emiten ocho millones de toneladas de dióxido de carbono, y el conjunto de las industrias francesas -sobre todo las centrales térmicas, las refinerías, las plantas de aceros y las cementeras- unos 160 millones de toneladas.A juicio de Fouillac, el almacenaje es interesante no sólo para disminuir las emisiones de Francia, sino ante la creación de "un mercado que puede ser colosal a medio plazo".Los principales problemas para materializar este procedimiento, por el que están interesados grupos industriales franceses como Air Liquide, Gaz de France (GDF) o Alstom, son las tecnologías necesarias para garantizar la seguridad del almacenaje, y el costo de la captura de los gases contaminantes: entre 35 y 50 euros por tonelada.El BRGM se ha fijado el objetivo de demostrar en un plazo de tres años que se puede llevar a cabo el almacenaje de CO2 de forma segura.GDF ha iniciado un proyecto piloto en un pozo de gas que se ha vaciado frente a las costas holandesas, y hay una decena más en varios países, como Dinamarca, Alemania o España.DEn el yacimiento petrolero de Weyburn, en Canadá, se inyectan unas 5.000 toneladas de CO2 diarias para favorecer la extracción del crudo que todavía contiene.El gas se lleva por una conducción de 330 kilómetros desde una planta de gas en Estados Unidos.




