Secretarío de Energía de EEUU visita Brasil tras polémica nuclear
El secretario de Energía de Estados Unidos, Spencer Abraham, llega mañana a Brasil, país que acaba de zanjar sus diferencias con la Agencia Internacional de Energía Atómica sobre inspecciones a instalaciones nucleares brasileñas.
Río de Janeiro.--- El secretario de Energía de Estados Unidos, Spencer Abraham, llega mañana a Brasil, país que acaba de zanjar sus diferencias con la Agencia Internacional de Energía Atómica sobre inspecciones a instalaciones nucleares brasileñas.Abraham, cuya visita estaba prevista antes de que surgiera la polémica, llegará a Río de Janeiro, donde sólo tiene prevista una rueda de prensa, y el lunes se reunirá con autoridades del gobierno en Brasilia, informaron fuentes diplomáticas.En las últimas semanas, Brasil ha desmentido versiones publicadas en la prensa estadounidense, según las cuales este país suramericano se había negado a que fiscales de la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA) inspeccionasen una unidad de enriquecimiento de uranio en la ciudad de Resende.Según el diario "The Washington Post", la supuesta negativa despertaba temores de que estuviera en ciernes una carrera armamentista con el desarrollo de tecnologías para la producción de energía nuclear, que guarda el potencial para la fabricación de armas atómicas.El gobierno brasileño rechazó esas versiones, aunque admitió que negó el acceso de los inspectores a la estación centrífuga que produce el uranio enriquecido, que Brasil desarrolló con tecnología propia y a un costo de cerca de 1.000 millones de dólares.El ministro de Relaciones Exteriores de Brasil, Celso Amorim, afirmó que su país "cumple rigurosamente con sus obligaciones internacionales" y que se atiene a lo establecido en el Tratado de Tlatelolco, del cual es signatario.Según ese acuerdo internacional, vigente desde 1967, la energía y las instalaciones nucleares sólo serán usadas con fines pacíficos, como es en el caso de Brasil, que enriquece uranio para abastecer sus dos centrales nucleares de generación eléctrica.El Ejecutivo brasileño, de acuerdo con lo estipulado en el Tratado de Tlatelolco, se ha negado a firmar protocolos adicionales propuestos por la AIEA, que le obligarían a permitir inspecciones en sus sistemas de enriquecimiento de uranio.Según las autoridades brasileñas, esas inspecciones podrían dar lugar a "robos" o "copias" de una tecnología que el país ha desarrollado durante las dos últimas décadas.En vísperas de la llegada de Abraham a Brasil, inspectores de la AIEA culminaron hoy una visita a las instalaciones nucleares en la ciudad de Resende, donde verificaron si las cantidades de uranio y el uso que se le da coinciden con lo declarado por el gobierno.Según el canciller Amorim, la visita de Abraham estaba prevista desde hace meses y no tiene relación alguna con la polémica creada con la AIEA.El ministro dijo que con el funcionario estadounidense revisarán varios asuntos relacionados con la cooperación en el área nuclear, aunque según fuentes diplomáticas, la polémica con la AIEA "seguramente" será tratada.




