Consenso para proteger conocimiento tradicional de "biopiratería"
Expertos de varios países en desarrollo, que examinaron los mecanismos de protección de los conocimientos tradicionales y posibles fórmulas para reforzarlos, alcanzaron un cierto consenso en favor de un convenio internacional para frenar la "biopiratería".
Ginebra.---- Expertos de varios países en desarrollo, que examinaron los mecanismos de protección de los conocimientos tradicionales y posibles fórmulas para reforzarlos, alcanzaron un cierto consenso en favor de un convenio internacional para frenar la "biopiratería".En una reunión auspiciada por la Conferencia de Naciones Unidas para el Comercio y el Desarrollo (UNCTAD), expertos de varios países en desarrollo y de comunidades indígenas expresaron su deseo de que se elabore un tratado internacional que proteja legalmente y de manera explícita sus conocimientos tradicionales.Aunque persisten amplias divergencias sobre la definición de lo que es conocimientos tradicionales y acerca de las comunidades que podría beneficiarse de esa protección, varios países, principalmente la India y Brasil, han respaldado la iniciativa en favor de un marco jurídico internacional.Algunos países ya cuentan con una legislación nacional que protege sus conocimientos tradicionales y esperan ampliarla al ámbito internacional, pero otros quieren que esos derechos abarquen también a aspectos culturales, lingûísticos o folclóricos.Asimismo, mientras algunos países defienden la necesidad de un futuro convenio para las comunidades indígenas o autóctonas, otros abogan por incluir a todas las colectividades locales sin discriminación.Entre los invitados a la reunión celebrada en la sede europea de la ONU en Ginebra destacaron el profesor Carlos Martínez Correa, de la universidad de Buenos Aires, experto en temas de propiedad intelectual, quien señaló a EFE que "existe cierta madurez como para propiciar un acuerdo internacional" que permita un reconocimiento mutuo de los países adherentes.Correa subrayó que "Estados Unidos figura entre los escépticos" sobre esa iniciativa, "pero para hacer un tratado no es necesario que estén todos los países", añadió.El especialista argentino recordó, por ejemplo, que mientras un gran número de países se ha adherido al Tratado de Biodiversidad adoptado, en 1992, en Río de Janeiro (Brasil), EEUU todavía no lo ha ratificado.Lamentó que la legislación estadounidense haya permitido la atribución de una serie de patentes basadas en conocimientos tradicionales de países en desarrollo, que "han generado gran irritación y tensión" entre las comunidades locales de procedencia.El profesor argentino destacó que varios países de América Latina "son muy ricos en biodiversidad", entre los que citó los andinos y Brasil, que poseen legislaciones protectoras, y a México.Por ello, opinó que "Latinoamérica ciertamente va a apoyar una iniciativa que tienda a crear un marco internacional más favorable a la protección" o que, al menos, permita "evitar su uso indebido o desleal".Correa lamentó que muchos de los conocimientos tradicionales de los países en desarrollo "han sido utilizados y apropiados por los países industrializados" en beneficio de estos últimos.Esa situación ha generado "un sentimiento de injusticia en la explotación comercial de esos conocimientos, sin ningún tipo de reconocimiento o compensación", concluyó.




