El IFAW pide un banco mundial de ADN para proteger a la ballena
El Fondo Internacional para la Protección de los Animales (IFAW) pidió hoy en Londres la creación de un banco internacional de información sobre el ADN de las ballenas, a fin de proteger a muchas especies de cetáceos en peligro de extinción.
LONDRES.---El Fondo Internacional para la Protección de los Animales (IFAW) pidió hoy en Londres la creación de un banco internacional de información sobre el ADN de las ballenas, a fin de proteger a muchas especies de cetáceos en peligro de extinción.En una rueda de prensa a bordo de un barco en el río Támesis, el científico del IFAW Vassili Papastavrou, dedicado durante años a investigar la vida de las ballenas, defendió el establecimiento de un "banco internacional con muestras de ADN" de los cetáceos.Papastavrou abogó por un "acceso libre" a ese banco de datos y criticó el secretismo de Japón y Noruega, los dos mayores cazadores de ballenas del mundo, que "se resisten a la idea de divulgar" esas informaciones.En opinión del científico, "hace falta un banco de ADN para comprobar si un país opera en el mercado de la ballena de forma legal o ilegal", es decir, si caza cetáceos que están en claro peligro de desaparición.El Fondo Internacional para la Protección de los Animales se pronunció también acerca de la próxima reunión anual de la Comisión Internacional sobre la Caza de la Ballena (IWC), que se celebrará del 16 al 19 de junio en Berlín.Entre los borradores de resolución que se presentarán en la capital alemana, el IFAW destacó la llamada "iniciativa de Berlín", apoyada por dieciocho países, entre ellos España y México, contra la denominada "caza con fines científicos".Ese documento ha adquirido gran importancia después de que Islandia anunciara recientemente su intención de reanudar la captura de ballenas, con el argumento de que usará las presas para su estudio, después de tres años sin utilizar sus arpones.Si Islandia cumple con sus planes de atrapar unos 250 ejemplares anuales, señaló el IFAW, "probablemente causará controversia" porque ello perjudicará a su industria turística, que depende en gran medida de las excursiones para observar cetáceos."El cuarenta por ciento de los turistas en Islandia va a mirar las ballenas. Si empiezan a cazar, es posible que disminuyan los visitantes" a ese país, dijo Gill Sanders, jefa de prensa del Fondo Internacional para la Protección de los Animales.Según Sanders, la costa islandesa es la mejor zona de Europa y una de las mejores del mundo para avistar la ballena azul, "el animal más grande de la historia, mayor incluso que los dinosaurios".Papastavrou valoró, por su parte, el hecho de que la "iniciativa de Berlín" cuente con el respaldo de "un país no ballenero" como España, que abandonó la captura de cetáceos en 1986.




