Llegan a Granada los supuestos restos de Colón y de su hijo
Los supuestos restos de Cristóbal Colón y de su hijo, Hernando, llegaron al laboratorio de Análisis Antropológicos de la Facultad de Medicina de la Universidad de Granada, en el sur de España, donde serán sometidos a diversas pruebas para determinar su identidad.
GRANADA .--- Los supuestos restos de Cristóbal Colón y de su hijo, Hernando, llegaron al laboratorio de Análisis Antropológicos de la Facultad de Medicina de la Universidad de Granada, en el sur de España, donde serán sometidos a diversas pruebas para determinar su identidad.El jefe de la investigación, el profesor José Antonio Lorente, dijo tras la llegada de los restos, que es posible que "tarde hasta seis meses precisar si esos restos corresponden exactamente al descubridor de América".Los supuestos restos de Cristóbal Colón y de su hijo fueron exhumados ayer en la Catedral de Sevilla para su análisis genético, en una investigación que desvelará "de forma concluyente" el enigma sobre el lugar del entierro del almirante, según Lorente.Los restos permanecerán en Granada hasta el viernes y les serán extraídas muestras para un proceso de análisis que arroje resultados definitivos sobre si corresponden a los del descubridor.Esta investigación incluirá, según Lorente, estudios antropológicos, descriptivos, odontológicos, médico-forenses y resonancias magnéticas, entre otras pruebas.También será determinante el cromosoma "Y", que se transmite de padres a hijos varones, ya que se tiene la completa seguridad de que los restos de Hernando Colón sí son auténticos.Colón, que murió en Valladolid, en el centro de España, en 1506, reposa en la Catedral de Sevilla desde 1898, después de pasar por el Monasterio de la Cartuja de Sevilla (entre 1509 y 1544), la Catedral de Santo Domingo (entre 1544 y 1795) y la Catedral de La Habana, desde donde fue trasladado cuando España perdió la colonia de Cuba.No obstante, más de veinte años antes había empezado la polémica sobre los verdaderos restos de Colón, ya que en 1877 los dominicanos encontraron una caja en la que Santo Domingo asegura que yacían los huesos del descubridor de América.




