Cuba intenta detener la erosión costera en sus balnearios
La erosión y la afluencia masiva de visitantes amenazan las Playas del Este de La Habana y el puerto turístico de Varadero, visitados cada año por decenas de miles de personas.
La Habana.---- La erosión y la afluencia masiva de visitantes amenazan las Playas del Este de La Habana y el puerto turístico de Varadero, visitados cada año por decenas de miles de personas.En las playas de Santa María del Mar, Bacuranao, Tarará, Mégano, Boca Ciega y Guanabo, ubicadas una tras otra en la franja costera del noreste de La Habana, el impacto humano y de las edificaciones cercanas al mar acelera la erosión natural.Esos balnearios reciben un día de fin de semana en los meses de plena temporada veraniega -julio y agosto- entre 110.000 y 120.000 visitantes, según el último número de la revista "Bohemia".Los daños provocados por la afluencia masiva de visitantes se agravan por factores como la indolencia y la escasez de recursos.Las primeras consecuencias de esta combinación de elementos se han hecho visibles en la contaminación de las aguas, la pérdida de vegetación y el deterioro de la arena.El experto Angel Valdés, del ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente (CITMA), explicó que según la legislación de costas, la zona del litoral comprende desde la parte sumergida hasta el borde posterior de la duna, y a partir de este lugar comienzan para las Playas del Este los 50 metros de la zona de protección.En su opinión, está demostrado que los procesos de erosión son reversibles cuando se aplican las medidas adecuadas de mejoramiento y conservación ambiental. De todas las playas habaneras es Guanabo la que más daños ha experimentado desde los años 40 del siglo pasado, cuando comenzó la urbanización en ese territorio de una manera anárquica que llegó hasta la línea de costa.Además, la línea costera ha retrocedido, de acuerdo con mediciones realizadas por el Instituto de Oceanología de la isla.El director del Proyecto participativo de manejo Costero Integral, el especialista Mario González, denunció que uno de los problemas actuales es la presencia de tres vertidos críticos que descargan directamente a la playa.Las autoridades cubanas realizan en estos días un estudio de "factibilidad" para dar paso al proyecto que paliará la situación.En cuanto a Varadero, el balneario más famoso de Cuba, que fue visitado durante la Semana Santa por unos 25.000 turistas cada día, responsables de turismo y del CITMA han puesto en marcha acciones ambientalistas para contrarrestar la erosión.Representantes de esos organismos explicaron recientemente los programas que se aplican allí con el objetivo de conservar las arenas y su calidad en la playa insignia de la isla.Varadero, a unos 140 kilómetros al este de La Habana, cuenta con 20 kilómetros de playas y una arena fina caracterizada por su blancura que disminuyó en las últimas décadas, principalmente a causa de la erosión, provocando el afloramiento de rocas en las áreas de baño.Entre los factores que incidieron negativamente en esta evolución los expertos del CITMA señalaron el aumento del nivel del mar y la extracción indiscriminada de arenas en los años setenta y ochenta.También consideraron que influyó la acción de las olas y la existencia de construcciones que impiden el retorno natural de la arena a las playas.Los especialistas indicaron que para revertir la situación fue necesario realizar vertidos de arena en forma artificial, el mayor de ellos en los meses de julio y agosto de 1998, cuando se arrojaron un millón de metros cúbicos.Como resultado, cuatro años después, incluso con el paso por la isla del devastador huracán "Michelle", los niveles de retención de la arena en Varadero superan el 80 por ciento y están acordes con patrones internacionales.




