Rusia celebra Día del Espacio con el corazón en la ISS y en Marte
Rusia celebró el Día del Espacio en honor al primer vuelo tripulado al cosmos con una decidida apuesta por la estación orbital internacional (ISS) y con los planes de una expedición a Marte, que, de momento, sólo puede ser virtual.
MOSCU.-- Rusia celebró el Día del Espacio en honor al primer vuelo tripulado al cosmos con una decidida apuesta por la estación orbital internacional (ISS) y con los planes de una expedición a Marte, que, de momento, sólo puede ser virtual.La tumba de Yuri Gagarin, el primer hombre que tripuló un vuelo espacial justo hace 42 años, recibió esta mañana el homenaje de una nación, que, si bien perdió su última contienda contra Occidente, la Guerra Fría, se puede jactar de haber ganado la batalla del espacio.El 12 de abril de 1961, Gagarin a bordo de la nave Vostok I partió del cosmódromo de Baikonur, en las estepas de Asia Central, y realizó la primera órbita en torno a la tierra en 108 minutos, durante los cuales recorrió 40.000 kilómetros.El heroísmo del primer hombre que subió al espacio no se ha apagado aún en una Rusia en la que los niños ya no quieren ser cosmonautas, sino hombres de negocios o expertos en informática, y en la que el sector espacial no vive sus mejores momentos.La tragedia del transbordador estadounidense Columbia en febrero pasado frenó el desarrollo de la principal apuesta para la conquista del cosmos, la Estación Espacial Internacional (ISS).Aunque ese accidente dejó a Rusia como el único país capaz de momento de acceder a la ISS con sus naves Soyuz tripuladas y las Progress de carga, también puso de manifiesto la precariedad financiera del sector aeroespacial ruso.No obstante, hoy fue un día de fiesta para los muchos rusos que aún recuerdan los momentos de gloria de Gagarin y de la propia Unión Soviética al adelantarse en la carrera espacial al entonces enemigo americano.Ese éxito se repetiría en marzo de 1965, cuando Alexéi Leónov se convertía en el primer ser humano en realizar un paseo espacial al abandonar la nave Vosjod II durante veinte minutos.Con éstos y otros muchos nombres de cosmonautas rusos en mente, desde primera hora de la mañana, desde Vladivostok a Kaliningrado, se sucedieron las pequeñas ceremonias para conmemorar la fiesta.En la Plaza Roja de Moscú, a los pies de las murallas del Kremlin, miembros de la Presidencia y diputados de la Duma pusieron flores en las tumbas de Gagarin y de Serguéi Koroliov, diseñador jefe de la Vostok.Poco después, el presidente ruso, Vladímir Putin, se dirigía desde San Petersburgo a la cercana Academia Militar Espacial Mozhaiskii y desde allí conversaba con los tres astronautas que habitan la ISS."Vosotros tuvisteis que garantizar la operación de la ISS sin descanso en las tristes semanas que siguieron a la tragedia del Columbia y cumplisteis brillantemente esa tarea", dijo Putin al ruso Nikolái Budarin y a los norteamericanos Kenneth Bowersox y Donald Petitt.Bowersox brindó por la cooperación entre Rusia y Estados Unidos, dejando atrás sus divergencias, como las surgidas durante la guerra en Irak.El conflicto, que puso en campos diferentes a Washington y Moscú, sin embargo, no logró romper la camaradería en la ISS, desde donde sus tres tripulantes veían una nube de humo negro que se cernía sobre Irak, según Budarin.Putin apostó por continuar la construcción de la ISS, razón que ha impulsado al Kremlin a estudiar un incremento de su participación en este proyecto en el que hacen parte 16 países.De momento, Moscú decidió adelantar 38 millones de dólares del presupuesto espacial para el segundo semestre de este año y estudia aumentar los 130 millones previstos para 2004 hasta los 240 millones de dólares.La decidida apuesta rusa permitirá que el próximo 26 de abril viaje a la ISS una cápsula Soyuz con la tripulación que sustituirá a la sexta expedición de la estación formada por Budarin, Petitt y Bowersox, quienes en mayo volverán a Tierra.Y mientras allá arriba Rusia trata de seguir contra viento y marea en la carrera espacial, aquí en tierra los científicos rusos andan entusiasmados con un programa que prevé mandar a Marte a seis astronautas, aunque de momento ese viaje sólo será virtual.Los cosmonautas permanecerán confinados durante 17 meses en un simulador de nave con 400 metros cuadrados repartidos en tres módulos, tres toneladas agua y cinco de comida, que les permitirán vivir en condiciones similares a las de la expedición real a Marte prevista más o menos para el año 2018.Los más optimistas en Moscú, la NASA y la Agencia Espacial Europea cruzan los dedos para que en esa fecha, cuando Marte y la Tierra estarán en una posición óptima, se haya alcanzado la técnica precisa y sobre todo los indispensables fondos para la aventura del siglo.




