Sigue ofensiva terrestre mientras Rumsfeld pide golpe de Estado
La invasión terrestre de Irak continúa su avance hacia la gran de Basora, en el sureste, y una columna se adentra en el corazón del país, sin que hasta ahora se haya registrado una resistencia seria.
WASHINGTON.--- La invasión terrestre de Irak continúa su avance hacia la gran de Basora, en el sureste, y una columna se adentra en el corazón del país, sin que hasta ahora se haya registrado una resistencia seria.Mientras tanto, el jefe del Pentágono, Donald Rumsfeld, apuntó en la noche del jueves en que pueda haber un golpe de Estado en Irak que evite el lanzamiento de una guerra a gran escala."Sigo confiando en que sea posible que (el régimen iraquí) no siga (en el poder) y no sea necesaria la furia total de una guerra", manifestó Rumsfeld tras ofrecer a un grupo de congresistas información secreta sobre la marcha de la guerra.Rumsfeld señaló que las tropas de EEUU y el Reino Unido están empleando "todos los medios posibles" para comunicarse con oficiales y unidades iraquíes, de forma que "puedan actuar con honor" y no resistir al avance de las fuerzas anglo-estadounidenses.De momento, el avance de las columnas mecanizadas se está produciendo sin resistencia destacable.Las tropas de EEUU y el Reino Unido se dirigen por la península Al Fao hacia Basora, la segunda ciudad del país y uno de sus principales centros petroleros, y en cuyos arrabales se han registrado fuertes explosiones durante la noche, según varias cadenas de televisión.Mientras tanto, también se han registrado explosiones en la ciudad norteña de Mosul, producto de ataques aéreos, aunque el Pentágono no ha confirmado que haya realizado incursiones sobre esa región.El VII Regimiento de Caballería, la punta de lanza de la tercera División de Infantería Mecanizada, continúa su avance por el desierto iraquí, en dirección norte hacia el corazón de Irak."Las cosas van muy bien", afirmó Rumsfeld, quien señaló que los responsables militares elaboraron "un plan excelente" y lo están aplicando.El VII Regimiento de Caballería, una unidad de reconocimiento, realiza su progresión por zonas deshabitadas de las llanuras del desierto iraquí, y por ahora no ha encontrado resistencia digna de tal nombre.Según las informaciones de los periodistas estadounidenses que lo acompañan, este regimiento, avanza precedido de un grupo de helicópteros de reconocimiento Kiowa, que rastrean blancos volando a muy baja altura.Otros regimientos de la Tercera División cruzaron o están a punto de cruzar la frontera, para formar lo que varios analistas consideran que será la principal cuña del avance estadounidense hacia Bagdad.Los soldados avanzaron durante toda la noche del jueves al viernes en largas columnas de cientos de carros de combate M1A1 Abrams, vehículos de combate de infantería M3A3 Bradley, seguidos de vehículos ligeros Humvee y cientos de camiones cisterna y avituallamiento.El avance se lleva a cabo "prácticamente sin oposición", señaló un corresponsal de la cadena CNN que acompaña a la unidad de vanguardia.La única resistencia destacable provino, casi en la frontera, de un número no determinado de tanques iraquíes, y posiblemente de algunos otros vehículos blindados, que fueron puestos fuera de combate por los cañones y misiles anticarro estadounidenses.La entrada en combate de esa división se produjo después de un intenso y corto bombardeo de artillería. Los proyectiles despejaron varios puntos de observación iraquíes y destruyeron un carro de combate que había sido enclavado en una posición fija.Tampoco han encontrado hasta ahora resistencia los infantes de Marina estadounidenses y tropas británicas que avanzan en dirección a Basora, cuyos pozos petrolíferos EEUU quiere controlar lo antes posible para evitar su destrucción.La ofensiva sufrió el jueves sus primeras bajas cuando un helicóptero del Cuerpo de Infantes de Marina se estrelló en territorio kuwaití, cerca de la frontera con Irak.En el accidente, que habría sido causado por desperfectos mecánicos, murieron 12 soldados británicos y cuatro estadounidenses, dijo el Pentágono.El jueves, los Marines destruyeron dos vehículos blindados iraquíes antes de cruzar la frontera, y posteriormente pusieron fuera de combate un carro de combate T-55 por medio de un misil portátil del tipo Javelin.Sin embargo, el Pentágono teme que las fuerzas de Sadam Husein sean más aguerridas en torno a Basora y, por supuesto, en torno a Bagdad.




