Colombia insistirá para que UE no "castigue" sus exportaciones
Las autoridades colombianas están dispuestas a insistir hasta el último momento para que UE no "castigue" a sus productos y frene la propuesta de la Comisión Europea, por la que perdería cuantiosas ventajas arancelarias.
Bruselas.--- Las autoridades colombianas están dispuestas a insistir hasta el último momento para que UE no "castigue" a sus productos y frene la propuesta de la Comisión Europea, por la que perdería cuantiosas ventajas arancelarias."No es el momento de mostrar que se quiere cooperar con un país y a la vez que se le castigue", dijo el embajador colombiano ante la UE, Roberto Arenas, en alusión a la propuesta aprobada este martes por la Comisión Europea, que implica la retirada a partir de junio próximo de beneficios arancelarios para varios productos colombianos y de otros países.El embajador precisó que no está todo perdido porque la propuesta debe pasar por el Consejo de ministros de la UE a finales de este mes y "cada vez hay más estados miembros que se dan cuenta de las circunstancias tan difíciles que viven los países andinos y, particularmente, Colombia"."Tenemos que seguir insistiendo para que los gobiernos de la UE reflexionen sobre el origen del sistema (de preferencias) que fue político y no comercial, y aspiramos a que esa filosofía que le dio origen prevalezca en la decisión del Consejo", explicó.Roberto Arenas recordó que las relaciones comerciales de Colombia con Europa se basan en las preferencias que se establecieron hace algunos años con un régimen especial, denominado SPG Drogas.Precisamente, dijo, "se llama especial porque establece ciertas preferencias a aquellos países que están luchando contra un flagelo que resulta de un problema común a muchos de los países de la comunidad internacional, particularmente los industrializados, donde existe un consumo creciente de droga".Se le llamó así para diferenciarlo del SPG general por el que la UE concede un trato comercial preferente a los países que más lo necesitan, para facilitar que los productos de los países azotados por el narcotráfico entraran con más facilidad en el mercado europeo y para fomentar la sustitución de cultivos ilícitos por otros lícitos.El ministro de Comercio Exterior colombiano, Jorge Humberto Botero, se desplazó a Bruselas hace un par de semanas para instar a los responsables comunitarios a que mantengan el Sistema en sus condiciones originales y, según el embajador, "los contactos continúan a través de comunicaciones al más alto nivel".No se pueden dar razones de carácter comercial para modificar el sistema, insistió Arenas, quien recordó que existe el llamado "principio de responsabilidad compartida" entre los países que, de una u otra manera, están afectados por el negocio de la droga.En su opinión, "hay parte de culpabilidad" de los países andinos por haber aceptado esta relación "como una cosa unilateral" de laUE, de forma que ahora pueda modificarla a su antojo.Sin embargo, agregó que no se entiende que "traten de llevar el problema al plano comercial y lo desliguen del que le dio origen, que es esencialmente político y ante todo de responsabilidad compartida".Por ello, "no pueden cambiar las reglas del juego en la medida en que los países beneficiados comienzan a tener ciertos resultados positivos de las preferencias".Tampoco es válido, a su juicio, el argumento que plantea la UE en el sentido de que, si mantiene el sistema actual, puede tener problemas en el seno de la Organización Mundial de Comercio (OMC), donde la India ya ha presentado una denuncia por las ventajas que los Quince otorgan a los países centroamericanos y andinos.Esta situación se plantea, según él, porque "no han querido aceptar que se inicien cuanto antes unas conversaciones para que haya un acuerdo con bases solidas, completamente blindado, ante una eventual demanda o panel de la OMC".Si finalmente la UE no da marcha atrás, las pérdidas para Colombia serán cuantiosas, no sólo en términos económicos sino también sociales."Nos preocupa muchísimo que en la situación de violencia tan seria que se está viendo, financiada por el dinero del narcotráfico, se aumente el desempleo en los sectores afectados, particularmente en los sectores rurales", añadió Arenas.Uno de los productos que se verían más dañados son las flores cortadas ya que, si finalmente se aprueba la revisión propuesta por Bruselas, dejarían de entrar en Europa con arancel cero y se les impondría uno de entre el 8 y el 12 por ciento.




