Desarrollo nanotecnología amenazado por el rechazo del público
La desconfianza en muchos sectores de la opinión pública sobre la biotecnología amenaza con repetirse con la nanotecnología, un sector revolucionario que sólo en 2002 recibió inversiones públicas de miles de millones de dólares en todo el mundo, advierten los expertos.
TORONTO.---La desconfianza en muchos sectores de la opinión pública sobre la biotecnología amenaza con repetirse con la nanotecnología, un sector revolucionario que sólo en 2002 recibió inversiones públicas de miles de millones de dólares en todo el mundo, advierten los expertos.Aunque en 2002 Estados Unidos invirtió más de 600 millones de dólares en nanotecnología, Europa 400 millones de dólares y Japón 750 millones, esta nueva ciencia -que se basa en la creación de dispositivos del tamaño de unos pocos nanómetros-, es prácticamente desconocida para el gran público.Estas inversiones son proporcionales a las posibilidades de este grupo de tecnologías hasta el punto que los profesores Anisa Mnyusiwalla, Abdallah Daar y Peter Singer consideran que la nanotecnología (un nanómetro es una millonésima parte de un milímetro) será la mayor revolución industrial del principio del siglo XXI.Los tres científicos, adscritos al Centro de Bioética de la Universidad de Toronto, publican hoy, viernes, en la revista británica "Nanotecnología", un artículo en el que advierten que el incipiente sector lleva camino de convertirse en el próximo campo de batalla entre industria y opinión pública."Etica y ciencia están en rumbo de colisión. Según pasamos de ciencia ficción a realidad se cierne un enfrentamiento similar al que se ha producido con los organismos modificados genéticamente", señala a EFE el profesor Singer.Según Singer, para evitar la situación producida con la biotecnología hace falta "una urgente discusión pública sobre los beneficios y riesgos de esta tecnología"."El gasto en nanotecnología se ha multiplicado de forma enorme en los últimos cinco años pero las deliberaciones éticas y discusiones públicas están arrinconadas. Según aumenta la distancia entre ciencia y ética hay un enorme riesgo de rechazo público", añade Singer.En el artículo de "Nanotecnología" se señalan las lecciones aprendidas con la biotecnología sobre como cerrar ese hueco entre nanotecnología y público "para no sufrir el mismo rechazo prematuro en una ciencia que encierra muchas posibilidades"."Con cada nueva tecnología que avanza, el público necesita apoyarla y comprenderla" añade.En opinión de Daar, "mucha gente todavía no presta atención a la nanotecnología y la comunidad ética todavía no ha entendido bien sus implicaciones".Hasta el punto que millones de dólares disponibles para investigar las implicaciones sociales de las aplicaciones que la industria está desarrollando no se gastan por la falta de proyectos.Por ejemplo, aplicando la nanotecnología a seguridad se pueden producir aparatos de seguimiento y detección con sólo unas pequeñas moléculas, lo que permite introducirlos fácilmente en el cuerpo humano y de forma indetectable.Hace ya dos años, un equipo de investigadores fue capaz de crear un motor biomolecular hecho con hélices de níquel y alimentado por una enzima y ya existen transistores realizados con una sola molécula.Las posibilidades son casi infinitas pero una de las mayores preocupaciones del profesor Daar es que la falta de discusión pública sobre las aplicaciones de la nanotecnología contribuirá a aumentar la desigualdad entre las naciones ricas -que controlan la tecnología- y los países en desarrollo."Hay un peligro de que se desarrolle de forma callada y las aplicaciones sólo se destinen a resolver problemas de las regiones ricas lo que creará mas desigualdades. Al final, el mundo en desarrollo no se beneficiará del avance nanotecnológico", afirma a EFE el profesor Daar.A pesar de las amenazas, tanto Singer como Daar creen que es posible enmendar los errores cometidos en el pasado con la biotecnología y aprovechar positivamente las ventajas que ofrece la nanotecnología.




