Lula, el presidente obrero, enfrenta su mayor desafío
Dicen que la tercera es la vencida, pero para el ex obrero metalúrgico Luiz Inácio Lula da Silva el conjuro se quebró en su cuarto intento en dos décadas por llegar a la presidencia de Brasil.
BRASILIA.--- Dicen que la tercera es la vencida, pero para el ex obrero metalúrgico Luiz Inácio Lula da Silva el conjuro se quebró en su cuarto intento en dos décadas por llegar a la presidencia de Brasil.Lula da Silva, del Partido de los Trabajadores (PT), se convirtió el miércoles en el primer presidente de izquierda electo en la historia de Brasil, quebrando una racha histórica de gobiernos conservadores."Con lluvia o con sol, no habrá nada que me impida subir aquella rampa (del palacio presidencial) el día 1, a partir de las 15 horas. Ni una tempestad de granizo", había dicho Lula antes de asumir la presidencia."Lulinha", como a veces se llama él mismo, es un ex operario de 57 años, hijo de una familia pobre y analfabeta del noreste brasileño. Aunque no terminó la escuela primaria, ha conquistado los corazones de los votantes de Brasil.Por eso el ex líder sindical --un hombre de estilo afable que contrasta con el saliente mandatario, el catedrático Fernando Henrique Cardoso-- carga una bolsa de promesas de cambio y mejoras sociales y es considerado uno más del pueblo.Lula fue electo presidente con el mayor caudal de votos en la historia de Brasil, al imponerse en octubre con 61 por ciento de los sufragios sobre José Serra, el candidato del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB) de Cardoso.Ahora Lula toma las riendas de un Brasil muy distinto del de hace dos décadas, cuando fundó el PT y luchaba contra la dictadura que gobernó el país entre 1964 y 1985, y bajo la cual conoció la cárcel por su lucha opositora.Brasil enfrenta una pobreza que alcanza a la tercera parte de sus 170 millones de habitantes, su deuda trepa a 260.000 millones de dólares, la inflación es la más alta desde 1995 y la violencia callejera crece día a día, pero Lula es la esperanza para redimir a los brasileños de estos problemas."¿Crees que Lula va a sacar a los niños de la calle? Lula es bueno", dijo esperanzado un niño mendigo en una céntrica calle de Brasilia, la capital emplazada en el corazón del país. LULA APRENDE LA LECCIONLuego de sus derrotas en las elecciones presidenciales de 1989, 1994 y 1998, Lula aprendió la lección. Moderó sus posiciones radicales y para los comicios del 2001 se alió con un partido de centro derecha, al cual pertenece su vicepresidente, el empresario José Alencar.Lula vino al mundo el 27 de octubre de 1945 en el seno de una familia pobre, en el estado de Pernambuco, en medio del humilde noreste de Brasil.Pero de pequeño emigró, como miles de brasileños pobres, a la periferia de Sao Paulo, el centro económico del país.Lula comenzó a vincularse con el gremialismo en la década de 1960 y en 1975 logra convertirse en el presidente del poderoso sindicato de Metalúrgicos del Gran Sao Paulo.En 1986 fue el diputado federal más votado del país, ejerciendo el liderazgo del PT tanto en la cámara baja como en una Asamblea Constituyente.Tras enviudar muy joven, se casó en segundas nupcias con Marísa Letícia, también viuda. El matrimonio tiene cuatro hijos.Lula nunca tuvo un cargo ejecutivo. La incógnita es si podrá manejar un país complejo como Brasil y solucionar sus problemas. La respuesta comenzará a ser contestada apenas iniciado el 2003.GABINETE DE LULABRASILIA (Reuters) - El ex líder sindical Luiz Inácio Lula da Silva, quien asumió el miércoles la presidencia de Brasil, comenzará a gobernar respaldado por un equipo integrado por prestigiosas figuras, incluyendo reconocidos técnicos y personalidades ajenas a su Partido de los Trabajadores (PT).Los siguientes son los nombres más destacados de lo que será el nuevo gabinete de Brasil, compuesto por figuras de perfil ideológico diverso: -Relaciones Exteriores: Celso Amorim. Diplomático de carrera, fue hasta hace pocos días embajador de Brasil en el Reino Unido. Fue uno de los arquitectos de la unión aduanera Mercosur, a inicios de los años ´80, que Brasil integra junto a Argentina, Uruguay y Paraguay. -Hacienda: Antonio Palocci. Médico, fue alcalde de una ciudad del estado de Sao Paulo. Ex militante trotskista, Palocci moderó sus posiciones para tornarse un político extremadamente prudente dentro del PT, lo que lo convirtió en una figura respetada por los mercados. Se ha comprometido con políticas de control de gastos y baja inflación. -Desarrollo, Industria y Comercio Exterior: Luiz Fernando Furlan. Proviene del ámbito empresarial. Presidió Sadia, la mayor productora de alimentos de Brasil, y fue vicepresidente de la poderosa Federación de las Industrias del Estado de Sao Paulo. Tendrá bajo su órbita, en coordinación con la cancillería y el Ministerio de Agricultura, las negociaciones internacionales de Brasil. -Defensa: José Viegas. Diplomático de carrera. Al momento de su designación era embajador de Brasil en Rusia. Es un especialista en cuestiones de armamento y seguridad internacional. -Minas y Energía: Dilma Rousseff. Economista y ex secretaria de energía en el sureño estado de Río Grande do Sul. Crítica del proceso de privatizaciones en el sector eléctrico. -Agricultura: Roberto Rodrigues. Productor de soja y caña de azúcar. Dirigente ruralista, ha expresado que acepta con restricciones los productos transgénicos. Aboga por la eliminación de los subsidios a la agricultura de los países desarrollados. Medio Ambiente: Marina Silva. Nació en una explotación de caucho en el pobre estado de Acre, en el norte del país. Senadora por el PT, profesora de historia, Silva se encargará, entre otros asuntos, de la estratégica conservación del Amazonas. Tiene una larga historia de defensa de la ecología y el medio ambiente.




