Argentina y Brasil lideran política de genéricos en Latinoamérica
El ejemplo que Argentina y Brasil pueden brindar al resto de Latinoamérica en materia de política de medicamentos genéricos y las vías para optimizar este modelo en ambos países serán objeto de análisis durante un congreso que comienza mañana en Buenos Aires.
BUENOS AIRES.---- El ejemplo que Argentina y Brasil pueden brindar al resto de Latinoamérica en materia de política de medicamentos genéricos y las vías para optimizar este modelo en ambos países serán objeto de análisis durante un congreso que comienza mañana en Buenos Aires.Pese a que la política de drogas genéricas es aplicada en muchos de los llamados "países del primer mundo", en América Latina la introducción del modelo es lenta, según especialistas argentinos del área de la salud.Brasil estableció medidas para los genéricos en 1998, en tanto que Argentina sancionó en agosto pasado una ley que obliga a los médicos a prescribir medicamentos por su nombre genérico y no exclusivamente por su marca comercial."Las organizaciones Mundial y Panamericana de la Salud promueven esta política. Creen que si Argentina y Brasil consolidan su modelo de genéricos pueden arrastrar al resto del continente a poner en práctica esta política", indicó a EFE el médico Rubén Puppo, vicepresidente de la Fundación Isalud.Según el médico Mario Glanc, uno de los responsables del Primer Congreso Argentino-Brasileño de Medicamentos Genéricos, varios países latinoamericanos, como Ecuador, Paraguay, Colombia y Venezuela intentaron aplicar medidas para promover el uso de los genéricos, pero sólo Argentina y Brasil lograron avances en la materia.En Argentina la iniciación en el modelo se precipitó por la grave crisis económica que vive el país desde fines del año pasado y que excluye a uno de cada tres argentinos de la compra de medicamentos, según un informe del Banco Mundial.Este organismo reveló, además, que el 66 por ciento de las familias, que ha visto reducido en más de la mitad su poder de compra en los últimos 12 meses, no dispone de medios económicos para acceder a los servicios sanitarios.Estadísticas oficiales indican que entre febrero de 2001 y febrero de 2002 el consumo de medicamentos cayó el 42 por ciento.Con este telón de fondo, la política de genéricos pretende dar a la población la opción de acceder a drogas más baratas.El Ministerio de Salud sostiene que los grandes laboratorios "renuevan" periódicamente su oferta de productos a partir de variaciones "poco trascendentes" pero suficientes para elevar su precio.Cifras oficiales indican que, más allá de la crisis económica, esta estrategia de los laboratorios hizo que en la última década, a partir del aumento de los precios, el consumo bajara el 11 por ciento y la facturación creciera el 80 por ciento en Argentina.Actualmente, existen en Argentina unos pocos cientos de principios activos que se venden bajo más de 5.000 marcas diferentes y en 12.000 presentaciones farmacéuticas y existe una brecha importante entre los precios de las marcas líderes y los medicamentos que se comercializan por su nombre genérico.Glanc considera que Argentina "debe avanzar hacia una ley como la brasileña que exige pruebas de bioequivalencia".En el mercado existen medicamentos denominados "de marca", con nombre de fantasía, que son desarrollados y comercializados por grandes laboratorios, generalmente multinacionales.Además, están los llamados "genéricos" a secas, producidos por un laboratorio que no es el responsable de su invención pero cuya igualdad en cuanto a propiedades terapéuticas respecto a los primeros está probada oficialmente."En Argentina no tenemos genéricos, pero sí los llamados medicamentos similares, que no han probado su bioequivalencia, su intercambiabilidad. Dos medicamentos son intercambiables cuando tienen la misma droga en igual cantidad y se comprueba que producen el mismo efecto en un plazo igual", explicó Glanc.El profesional destacó que "de todas formas, absolutamente todos los medicamentos que se comercializan en Argentina, tengan atrás mayor o menor marketing, pasan por los mismo controles de calidad".El congreso que se celebrará hasta el seis de diciembre en la capital argentina, en el que participarán expertos internacionales de la salud, no será exclusivamente de carácter científico sino que estará abierto a estudiantes de medicina y farmacia, laboratorios, consumidores y comunicadores.




