Nuevos medicamentos esquizofrenia sacan pacientes de aislamiento
Los nuevos medicamentos "atípicos" contra la esquizofrenia pueden ayudar a los pacientes a salir del aislamiento que frecuentemente sufren, aunque apenas la mitad de los enfermos se beneficia actualmente de las opciones nuevas de tratamiento.
VIENA.---Los nuevos medicamentos "atípicos" contra la esquizofrenia pueden ayudar a los pacientes a salir del aislamiento que frecuentemente sufren, aunque apenas la mitad de los enfermos se beneficia actualmente de las opciones nuevas de tratamiento.Así lo señalaron hoy 22 psiquiatras austríacos en un documento base sobre diagnóstico y tratamiento de esta enfermedad psíquica que sigue siendo motivo frecuente de discriminación y marginación social.La esquizofrenia no es una "escisión de la personalidad" como solía decirse, destacan unánimes los expertos, sino que se manifiesta en unos síntomas de psicosis, ante todo trastornos de la asociación mental y la falta de coordinación entre diversas funciones psíquicas, de los que surgen alucinaciones e ideas delirantes.La generación de los medicamentos desarrollados en los años 50 del siglo XX permitieron a muchos pacientes abandonar las clínicas psiquiátricas pero esos productos tienen numerosos efectos secundarios, hacen a los enfermos "moverse como robots" e incluso pueden provocar síntomas parecidos al Morbo de Parkinson, señaló el psiquiatra vienés Siegfried Kasper.A los síntomas "positivos" de la esquizofrenia que crean dificultades para la integración social se añaden a veces las depresiones y la falta de motivación, que hacen hundirse aún más en el aislamiento a los afectados.Según destacaron los psiquiatras, cuyo informe fue publicado en la revista especializada austríaca CliniCum, es aconsejable combinar varios métodos de tratamiento incluidos los de intervención psiquiátrica social.Debido a los fuertes efectos secundarios de los fármacos, muchos pacientes se niegan a aceptar una terapia, mientras ignoran las posibilidades que se les abren gracias a los nuevos medicamentos, que a su vez crean las condiciones previas para un auténtico proceso de rehabilitación y reintegración social.El 90 por ciento de los enfermos podría recibir el nuevo tratamiento, subrayó Kasper, pero actualmente en Austria se benefician tan sólo un 50 por ciento, en las clínicas, y entre un 30 y 40 por ciento en los consultorios de los médicos, porcentajes que son todavía más bajos en otros países europeos.




