Extinción amenaza la mitad de anfibios de Centroamérica y México
Sapos, ranas y salamandras son cada día más difíciles de encontrar desde México hasta Panamá, pues la extinción amenaza a casi la mitad de las poblaciones de la región, según la Unión Mundial para la Conservación de la Naturaleza (UICN).
San José.---- Sapos, ranas y salamandras son cada día más difíciles de encontrar desde México hasta Panamá, pues la extinción amenaza a casi la mitad de las poblaciones de la región, según la Unión Mundial para la Conservación de la Naturaleza (UICN).Bruce Young, investigador de la UICN, explicó a EFE que la situación de estos animales se ha agravado en los últimos diez años, pues las poblaciones de bosques vírgenes y zonas protegidas han disminuido drásticamente.Esta situación ha confundido a los científicos, quienes todavía no tienen una explicación comprobada de la masiva muerte de los anfibios y manejan varias hipótesis."Lo primero que pensamos es que se han visto muy afectados por los cambios climáticos, especialmente el aumento de la temperatura en los bosques húmedos", indicó Young.Según el especialista, la segunda hipótesis es que se trata de una enfermedad causada por un hongo descubierto hace pocos años en algunas de las ranas muertas en bosques primarios de Costa Rica y Panamá.La otra opción es estudiar si, a través del aire, han llegado hasta los bosques residuos de pesticidas y otras sustancias nocivas utilizadas en la agricultura y la industria.Sin embargo, lo que es indudable para los investigadores de la UICN es que la mayor amenaza para los sapos y ranas multicolores que han hecho famosa a Centroamérica es la reducción de su hábitat."Eso explica por qué la mayoría de especies en peligro de extinción se ubican en las zonas montañosas, mientras que las poblaciones de las zonas bajas mantienen números positivos", expresó Young.En su más reciente estudio, la UICN declaró extintas cuatro especies de anfibios de la región: el sapo dorado de Costa Rica, dos ranas de lluvia de Honduras y una salamandra de México.En Mesoamérica -Centroamérica y México- existen 669 especies de anfibios, pero los biólogos sólo cuentan con información suficiente para vigilar el estado de 539, de las cuales 257 afrontan peligro de extinción, lo que representa un 48 por ciento de las especies documentadas.El peligro es crítico para 81 especies, que prácticamente no han sido vistas en estos países en los últimos diez años.Para Young, a pesar de que no se cuenta con suficiente información sobre la condición de las otras 130 especies, se teme que la situación sea la misma.En México, el 50 por ciento de sus 325 clases de anfibios podría desaparecer en los próximos años; en Honduras, la cifra llega al 43 por ciento; y en Guatemala, al 41 por ciento."Las ranas y sapos corren más peligro en los países con menos áreas protegidas, pues los bosques son el último refugio para estos animales", señaló el investigador.Las naciones con los porcentajes más bajos de amenaza de extinción son Costa Rica, con un 24 por ciento de 177 especies; Panamá, con un 20 por ciento de sus 192 especies, y Nicaragua, pues sólo un 10 por ciento de sus 64 tipos de anfibios corren riesgo.Pero no basta con ampliar los regímenes de zonas protegidas o parques nacionales, apuntó Young, es indispensable que se establezca e invierta en el Corredor Biológico Mesoamericano, pues de otra forma las poblaciones quedan aisladas."Si una población de ranas queda aislada y no tiene posibilidad de mezclarse con otra, después de varias generaciones corre el peligro de presentar problemas genéticos, enfermedades y finalmente desaparecer", manifestó.A pesar de que el panorama para estos exóticos animales es gris, la comunidad científica no pierde la esperanza y clama a los gobiernos locales por mayores recursos para la investigación y el mejoramiento de los sistema de protección de bosques."En Ecuador, después de diez años sin ver una especie de athelopus de las zonas altas, este año en abril encontraron un único individuo, así que si esto ocurrió allá, acá seguiremos buscando con la fe de volver a ver algún día a las ranas desaparecidas", expresó Young.




