Aitor González se rebela en la Vuelta y ya apunta al Tour
Aitor González, vencedor de la Vuelta 2002, se desveló como una opción española más clara a discutir el Tour de Francia "al jefe" Lance Armstrong, aunque para ello el corredor vasco afincado en San Vicente del Raspeig, deberá encontrar antes un equipo adecuado para evitar que el estadounidense gane su quinto título consecutivo.
MADRID.---Aitor González, vencedor de la Vuelta 2002, se desveló como una opción española más clara a discutir el Tour de Francia "al jefe" Lance Armstrong, aunque para ello el corredor vasco afincado en San Vicente del Raspeig, deberá encontrar antes un equipo adecuado para evitar que el estadounidense gane su quinto título consecutivo.La Vuelta recién terminada fue la rampa de lanzamiento de un corredor de enormes posibilidades que había apuntado detalles sin concretar nada grande. Aitor es un contrarrelojista que aguanta bien la montaña, credenciales que le han colocado al frente de los ciclistas españoles, en conjunto protagonistas en las pruebas más distinguidas.Si el Tour escribió el nombre de cinco españoles entre los cinco primeros, con Beloki segundo en el podio, en la Vuelta el dominio ha sido apabullante: pleno en los puestos de privilegio y solo dos extranjeros, dos italianos de nivel, como Casagrande y Simoni aparecen en la primera decena.Aitor González bromeó nada más proclamarse campeón en el Bernabéu al apuntar que quería "quitar el quinto Tour a Armstrong". Eso, en serio, son palabras mayores, pero por condiciones, y si encuentra un equipo que sea la horma de su zapato, podría convertirse en unan posibilidad, ya que el jefe del US Postal no es eterno.Si González fue la nota más positiva de la Vuelta, también cabría señalar las demostraciones de Heras en la montaña, donde demostró que es insuperable. En el capítulo de decepciones se incluye las bajas prestaciones del ONCE, en principio un equipo llamado a cosas más importantes que un tercer puesto. iBanesto.com, con cuatro victorias de etapa, saboreó días de gloria, pero sus jefes de filas, Mancebo y Mercado, se macharon con antelaciónBeloki fue a ganar. Era su momento, se dijo antes de empezar en Valencia, pero el ciclista vasco, inquilino habitual en el podio del Tour, aún debe un salto cualitativo que le confirme como uno de los grandes. La Vuelta se le resiste. El equipo de Saiz perdió a Igor González y cerró su participación con la victoria en la cronometrada inicial.Oscar Sevilla lució 9 días el maillot oro y cuando parecía que esta vez sí, surgió la polémica con Aitor. El Angliru descubrió las carencias de uno y el potencial de otro. La carretera, como gustan decir los directores, puso a cada uno en su sitio. Sevilla aún tiene camino por delante y su mejora en contrarreloj ha sido evidente. No tuvo continuidad desde su retirada en el Tour.El vencedor de 2001, Angel Casero, acusó las lesiones de principio de temporada y llegó corto de preparación. Hizo una Vuelta de menos a más e hizo un buen papel en la montaña y en la crono del Bernabéu, en la que secundó a Aitor. Al final, un sexto puesto le supo a poco.Y dentro de las revelaciones se coló Iban Mayo, el corredor del Euskaltel que casi siempre estuvo en el grupo de los grandes. Un corredor de futuro que firmó un notable quinto puesto.En vísperas del Mundial de Zolder, las principales figuras españolas andan pendientes de encontrar equipo. Aitor González baraja varias opciones, todas ellas a considerar despacio, ya que todo un ganador de la Vuelta tiene derecho a elegir los compañeros de viaje. Los objetivos sube y el quiere probar el Tour.Oscar Freire es otro de los ilustres que aún no tiene claro cual es el nombre de su próximo equipo. El campeón del mundo se fue de la Vuelta sin probar la victoria y con un rumor diario sobre su futuro.




