Reaparece un bebé neandertal clave para aclarar evolución humana
El esqueleto de un bebé neandertal hallado en Francia en 1914 y perdido poco después ha sido reencontrado en un museo de prehistoria de ese país, revela la revista "Nature", la cual destaca el valor del fósil para explicar la evolución humana.
LONDRES.---- El esqueleto de un bebé neandertal hallado en Francia en 1914 y perdido poco después ha sido reencontrado en un museo de prehistoria de ese país, revela la revista "Nature", la cual destaca el valor del fósil para explicar la evolución humana.Según la publicación, los restos del recién nacido, que falleció cuatro meses después de nacer, son clave para determinar si los neandertal eran "primos" de los humanos -es decir, un sub-grupo de ´homo sapiens´- o si, en cambio, pertenecían a otra especie humana.Los primeros análisis del esqueleto -al que le faltan los omoplatos y la pelvis- parecen reforzar esta segunda hipótesis, afirma en la revista el antropólogo de la Universidad de Burdeos (sudoeste de Francia) Bruno Maureille. El fósil, descubierto a principios del siglo pasado cerca de Moustier, en la región de la Dordogne (suroeste francés), fue descrito por primera vez en 1921, tras lo cual se le perdió la pista.En 1996, un grupo de científicos encontraron por casualidad los restos de un bebé neandertal en los archivos del Museo Nacional de Prehistoria de la localidad de Les Eyzies, en la misma región de la Dordogne. Según Maureille, esos restos son los del bebé extraviado.Maureille describe en la revista que la forma corporal de "Le Moustier 2" -llamado así por el lugar de donde fue desenterrado- es muy diferente a la del cuerpo humano tal como lo conocemos, pero se parece a la de los antiguos neandertales jóvenes y adultos.Los neandertales vivieron en Europa hace de 30.000 a 130.000 años, y hacia el final de su existencia convivieron con los primeros seres humanos, nuestros antepasados.Los expertos llevan mucho tiempo divididos entre dos teorías: la que defiende que los neandertales formaban parte de nuestra especie humana y los que sostienen lo contrario.El análisis del ADN de fósiles neandertales ha demostrado en el pasado que esa especie difería genéticamente de los primeros humanos, y que nunca hubo cruce en la reproducción."Le Moustier 2", según Maureille, fundamenta la idea de que los neandertales y el ser humano actual no comparten genes."Las diferencias entre el esqueleto humano moderno y el de "Le Moustier 2" confirman el planteamiento de que existe una gran variedad genética entre los neandertales y los humanos existentes en la actualidad", concluye el académico.




