La película "Bolívar soy yo" fue aplaudida en Londres
No es frecuente que el público se arranque a aplaudir en medio de una película, como ocurrió el miércoles por la noche en Londres durante la proyección de "Bolívar soy yo", dirigida por el colombiano Jorge Alí Triana.
LONDRES.---- No es frecuente que el público se arranque a aplaudir en medio de una película, como ocurrió el miércoles por la noche en Londres durante la proyección de "Bolívar soy yo", dirigida por el colombiano Jorge Alí Triana.Y es que la obra lo merece. "Bolívar soy yo", una sátira hábil y graciosa que funde realidad con fantasía, fue la película escogida para inaugurar un ciclo de cine colombiano en el prestigioso "National Film Theatre" de la capital británica.El argumento es sencillo: un actor de televisión llamado Santiago Miranda rueda un filme sobre Simón Bolívar, y se mete tanto en su papel que se lo cree: él es, de verdad, el Libertador de América, el héroe de la independencia contra la Corona española.Miranda, interpretado por Robinson Díaz, se pasa la película vestido de Bolívar y llega a secuestrar al presidente de la República para forzar una reunión de éste con los jefes de Estado de Venezuela, Ecuador, Bolivia, Perú y Panamá en su afán por crear esa nación que el Libertador llamó la Gran Colombia.Miranda quiere, pues, cambiar el guión de la película, modificar el destino del personaje para que Simón Bolívar pueda, en fin, ver cumplido su sueño.La película tiene golpes de fantasía que son para reirse a carcajadas, pero el espectador no olvida, no puede olvidar, el dramatismo de la realidad que hoy vive el atormentado pueblo colombiano.Y, cómo no, recuerda el reciente y fugaz secuestro del presidente de Venezuela, Hugo Chávez, en un golpe de mano que, una vez más, estuvo a caballo entre la certidumbre y el surrealismo.Al terminar la proyección, el director de "Bolívar soy yo", Jorge Alí Triana, comentó aquello que tanto se le ha oído decir a su compatriota universal, el escritor Gabriel García Márquez; que su obra no está basada en la fantasía sino en la realidad.Alí Triana explicó que aquello del actor que se volvió loco y se creyó Bolívar sucedió de verdad y que ni fue la primera vez ni será la última.(Así se entiende que la película empiece con una imagen en la que se ve a Miranda/Bolívar quedarse perplejo ante la figura de Don Quijote, cuyo libro sostiene entre las manos. Instantes después lamentará en voz alta el destino de estos tres soñadores: "Jesucristo, Don Quijote... y yo, Bolívar").El director de la película añade: "En aquel caso verdadero, me interesó mucho que el actor en cuestión, sin duda un poco esquizofrénico, quisiera cambiar el guión, modificar el destino del personaje... Eso es, por cierto, lo que me gustaría hacer con mi país"."Bolívar soy yo", fue estrenada en Bogotá el pasado 7 de junio; su rodaje duró apenas seis semanas, y su presupuesto, 900.000 dólares -una cantidad ridícula para tratarse de una película de su calidad-, debería avergonzar a muchas de las carísimas proyecciones de Hollywood.Alí Triana sólo aspiraba "a que la gente que está sentada en el cine pase bien noventa minutos, y si de paso la película consigue provocar alguna reflexión, pues mejor que mejor".Dos preguntas al director. La primera, ¿por qué dedica la película "a mi Jirafa con puntos"? "Porque mi querida mujer parece una jirafa y tiene la espalda llena de pecas".La segunda, al parecer inevitable, ¿qué es el cine para usted? "El cine es mi vida y mi pasión. Sin él no podría existir. Es comola comida. Es como al aire...".



