Pereiranos sufren por el invierno
Quince barrios inundados, 63 viviendas afectadas, tres destruidas y cuantiosas perdidas materiales dejan hasta el momento los desbordamientos del río Otún por avalanchas registradas desde el sector de Ceilán, área de Cedrales.
PEREIRA.--- Quince barrios inundados, 63 viviendas afectadas, tres destruidas y cuantiosas perdidas materiales dejan hasta el momento los desbordamientos del río Otún por avalanchas registradas desde el sector de Ceilán, área de Cedrales.La fuerza de las aguas afecto también la sub estación de energía Pedregales dejando fuera de servicio los transportadores de potencia y sin servicio de energía 56 barrios de la capital de Risaralda y Dos Quebradas y 20 veredas.Los daños en la Sub estación requieren para su recuperación de inversiones por 260 millones de pesos que cuesta la reposición de equipos.Comisiones especializadas del Comité Municipal de Atención y Prevención de Desastres de Pereira avanzan en un segundo barrido para establecer un censo real de damnificados y de esta manera pedir ayuda a la oficina nacional de Atención y Prevención de Desastres.SIN LUZUn 30 por ciento de los pereiranos debió pasar la noche del Jueves Santo sin energía eléctrica, a oscuras y en esas condiciones visitar los monumentos ayudados por linternas, focos y velas.Esto se debió a los daños que causó a la sub estación de energía eléctrica Pedregales la avalancha del río Otun que dejó fuera de servicio los transformadores de potencia y por ende sin energía eléctrica 56 barrios y 20 veredas donde los oficios de la Semana Santa prosiguieron bajo la luz de las velas y la fe señaló uno de los sacerdotes de la capital de Risaralda comprometido con esta liturgia.La recuperación de la sub-estación le costará a la empresa de energía de Pereira más de 260 millones de pesos y esperan los técnicos recuperarla antes que llegue la noche de este Viernes Santo.La situación se ha considerado crítica especialmente para el comercio formal que ha visto perdidas grandes por el daño de perecederos como pescado fresco, leche, cremas y otros productos que requieren de refrigeración permanente.




