EEUU aumentaría recursos para lucha antidrogas en Colombia
La Casa Blanca ha pedido al Congreso "un sustancial" aumento de fondos y una mayor asistencia técnica para la lucha antidrogas de los países andinos durante el año fiscal estadounidense 2003, que comenzará el próximo 1 de octubre, informaron fuentes oficiales.
WASHINGTON.---- La Casa Blanca ha pedido al Congreso "un sustancial" aumento de fondos y una mayor asistencia técnica para la lucha antidrogas de los países andinos durante el año fiscal estadounidense 2003, que comenzará el próximo 1 de octubre, informaron fuentes oficiales.El presidente de EEUU, George W. Bush, ha indicado a los legisladores la necesidad de que se asignen 731 millones de dólares adicionales al presupuesto para el fortalecimiento de los programas antinarcóticos en Colombia, Perú, Bolivia, Ecuador, Venezuela, Panamá y Brasil.Las autoridades de Washington informaron de que la ayuda destinada a Colombia, en los nuevos fondos, aportará "dinero fresco" a la operación y el mantenimiento de los helicópteros y aviones de EEUU destinados a la campaña antidrogas, y para la Policía Nacional y la brigada militar, entrenada para el combate de los traficantes de narcóticos.Asimismo, una cuantía no especificada de la cantidad destinada para la lucha antidrogas irá hacia los planes de fumigación de los cultivos de marihuana, coca y amapola en amplias regiones colombianas, dijeron las fuentes.EEUU está satisfecho con las acciones antinarcóticos llevadas a cabo exitosamente por Colombia, a pesar de la guerra civil que afronta, según dijo, el viernes pasado, el director de la Agencia Estadounidense Antidrogas (DEA), Asa Hutchinson, quien permanecerá en Bogotá los próximos 25 y 26 de marzo, para afianzar y ampliar la cooperación bilateral en este campo.El gobierno de EEUU ha indicado a los gobiernos del continente que deben dar pasos hacia la erradicación de la corrupción, como parte de una nueva ofensiva, para que no se despoje a los pueblos del dinero que necesitan, a fin de obtener un mejor desarrollo social y económico.Además de los planes contra los narcóticos, una parte de los 731 millones de dólares pedidos por Bush para la "Iniciativa Andina Antidrogas" se destinará a programas humanitarios, sociales, económicos, de desarrollo alternativo, apoyo a los grupos sociales vulnerables y reformas judiciales.Esta cantidad representa un incremento de 106 millones de dólares de los fondos para este objetivo, en comparación con el presupuesto del 2002.Al margen de este refuerzo para el próximo período fiscal de EEUU, el Pentágono incrementará su asistencia técnica y envío de equipo moderno para el control aéreo de las rutas utilizadas por los carteles de los estupefacientes, en el trasiego de sus productos ilegales hacia Estados Unidos, Europa y otras regiones.En la actualidad, la Casa Blanca, residencia presidencial de EEUU, y el gobierno de Perú -país donde, desde el sábado, se encuentra de visita el presidente Bush, quien se reunió con sus colegas de las naciones andinas, a fin de consolidar un proceso de libre comercio y la guerra a los narcóticos-, negocian la reanudación de vuelos vetados.Esa actividad fue suspendida por las autoridades de Washington en abril de 2001, a causa del derribo de una avioneta tripulada por religiosos de EEUU, bajo sospechas de narcotráfico, un incidente en el que falleció una norteamericana y su hija, recién nacida.Una fuente oficial peruana dijo en Washington que está en marcha el proceso para el restablecimiento de la vigilancia aérea en su país, como parte de la asistencia estadounidense.La Casa Blanca calcula que la totalidad de los países andinos efectúan "un buen trabajo" en la guerra contra el narcotráfico y que han adoptado una variedad de acciones para penalizar el "lavado de dinero", y llevar ante la justicia a los miembros de los carteles de la droga.También, ha reconocido el funcionamiento adecuado de los planes de "cultivos alternos" en las regiones donde tradicionalmente se cultiva la coca, especialmente en Bolivia.Los 731 millones de dólares adicionales sugeridos por el presidente Bush para las naciones Andinas, más Brasil y Panamá, incluyen asignaciones para el endurecimiento de la vigilancia fronteriza y programas de mejora de la justicia y del respeto a los derechos humanos, según el Gobierno federal.




