La Asamblea del BID termina con llamamiento a favor de Argentina
La 43 Asamblea del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) se clausura hoy, tras tres días de debates sobre economía regional, la crisis Argentina, sus efectos y la necesidad de atacar la pobreza para asegurar la estabilidad de las democracias.
FORTALEZA.---- La 43 Asamblea del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) se clausura hoy, tras tres días de debates sobre economía regional, la crisis Argentina, sus efectos y la necesidad de atacar la pobreza para asegurar la estabilidad de las democracias. La cita anual de autoridades económicas de los 46 países accionistas del BID será clausurada por su presidente, Enrique Iglesias, y el ministro brasileño de Economía, Marcus Tavares. El balance incluye nuevos créditos para programas sociales, firmados en este foro económico y social celebrado en Fortaleza, capital del estado de Ceará, en el empobrecido nordeste brasileño. México, con un total de 1.600 millones de dólares para programas de lucha contra la pobreza, encabeza la lista de contratos de financiación consolidados en la asamblea. Brasil, históricamente el mayor receptor de fondos del BID, negocia otros 5.600 millones de dólares para diversos proyectos. Colombia aseguró que mantendrá la estabilidad fiscal, a pesar de los gastos adicionales asociados a su conflicto interno, y firmó créditos por un total de 132 millones de dólares para programas sociales. El encuentro reunió a decenas de empresarios y banqueros en busca de negocios en sectores financiados por el organismo multilateral, fundado hace 42 años. Latinoamérica, que tiene una enorme necesidad de fondos y acusa, según el BID, índices de crecimiento menores al promedio mundial, sigue impactada por crisis externas e internas. El BID presentó sus previsiones sobre el desarrollo de la economía regional para este año, y alertó de que el crecimiento promedio "estará bordeando a cero"; en 2001, el avance de la región fue de apenas el 0,5 por ciento. En esta asamblea, la discusión giró sobre la situación social de América Latina y la legitimidad de las reformas aplicadas desde hace más de un década con diferentes resultados en unos y otros países. El ejemplo para el estudio fue Argentina, considerado modelo de éxito por parte del BID, el Banco Mundial (BM) y el Fondo Monetario Internacional (FMI), y que ahora pide ayuda internacional para afrontar la más severa crisis de su historia. El presidente del país anfitrión, Fernando Henrique Cardoso, pidió la solidaridad internacional para Argentina, su principal socio en el Mercado Común del Sur (MERCOSUR). Los presidentes de Ecuador, Gustavo Noboa, y de Perú, Alejandro Toledo, participaron en la cita durante dos días y expusieron la necesidad de atacar la pobreza e invertir más en educación y salud, como manera de retribuir a una población desilusionada en los esperados beneficios de las reformas. Según delegados, la elección de Fortaleza, una mediana ciudad de provincia, ejemplifica las nuevas tendencias en el tratamiento de los temas económicos. La próxima asamblea será en el 2003 en Milán (Italia), uno de los 16 países europeos socios del BID. La asamblea se celebró bajo fuertes medidas de seguridad y el día de su instalación fue decretado festivo en el Estado y suspendidas las actividades docentes. Por otra parte, un grupo de manifestantes, a los que nunca se les permitió llegar cerca de la sede del encuentro, protestó pacíficamente contra el BID, al que consideran símbolo de la globalización y del endeudamiento de América Latina. En el tradicional torneo de discursos, los representantes de los países socios presentaron sus puntos de vista sobre la economía mundial y regional, y defendieron sus respectivas políticas económicas. El ministro de Economía de Argentina, Jorge Remes Lenicov, expuso, una vez más, las necesidades de su país y defendió la política económica que lleva a cabo su gobierno, que tiene 70 días en ejercicio. También, pidió al BID la liberación de recursos de un fondo especial de 6.000 millones de dólares, diseñado para atender emergencias sociales en los países socios. La liberación de los fondos dependerá de que Argentina alcance primero un acuerdo de asistencia con el FMI. Al respecto, el director del FMI para el hemisferio occidental, Claudio Loser, advirtió ayer de que es prematuro determinar a cuánto ascenderá la ayuda del organismo, principal acreedor externo de Argentina, que le debe unos 14.000 millones de dólares. Loser presentó una moderadamente optimista estimación del FMI acerca de las perspectivas de la economía latinoamericana para este año, en el que pronosticó un crecimiento de uno por ciento y de entre tres y cuatro por ciento en el 2003, aunque advirtió de que no "no hay garantías" sobre ese desempeño. "Las únicas excepciones fuera de Argentina, en estas tendencias positivas", son Uruguay y Venezuela, precisó Loser.




