Juan Pablo II mantuvo agenda trabajo y recibió obispos y grupos
El papa Juan Pablo II mantuvo hoy su agenda de trabajo, asistió en el Vaticano a la segunda predicación de la Cuaresma y recibió a varios obispos y al Movimiento italiano "Tra Noi", que opera en el campo de las empleadas domésticas y las amas de casa.
CIUDAD DEL VATICANO.--- El papa Juan Pablo II mantuvo hoy su agenda de trabajo, asistió en el Vaticano a la segunda predicación de la Cuaresma y recibió a varios obispos y al Movimiento italiano "Tra Noi", que opera en el campo de las empleadas domésticas y las amas de casa.El Pontífice asistió a primeras horas de la mañana en la capilla "Redemptoris Mater", que está dentro del Palacio Apostólico, a la segunda predicación del tiempo de cuaresma, que corrió a cargo del religioso Raniero Cantalamessa, predicador de la Casa Pontificia.Después, el anciano Pontífice, que mantiene un "semireposo" para recuperarse de la artrosis en la rodilla derecha que padece desde hace varias semanas, recibió en audiencia al arzobispo Pablo Puente, Nuncio Apostólico (embajador vaticano) en Gran Bretaña y a los prelados argentino Rómulo García, arzobispo de Bahía Blanca, y Néstor Hugo Navarro, auxiliar de esa diócesis.El arzobispo Rómulo García y el obispo Néstor Hugo Navarro acudieron en visita "Ad Limina", la que están obligados a realizar al Vaticano todos los obispos del mundo cada cinco años. En las últimas semanas el Papa ha recibido a casi todos los prelados del país suramericano.A los miembros del movimiento italiano "Tra Noi" les dirigió un discurso en el que se refirió al Día Internacional de la Mujer, que se celebra hoy, y afirmó que todavía queda mucho por hacer para la promoción de la fémina.El Obispo de Roma, que presentaba mejor aspecto que los días pasados, expresó su cercanía espiritual a las mujeres con problemas e hizo votos para que puedan hacer realidad "sus legítimas aspiraciones".Las audiencias de hoy y de los últimos días demuestran, como él mismo dijo ayer a un obispo argentino, que sus problemas de salud no le impiden ejercer su labor apostólica y guiar a la Iglesia.La artrosis sólo le ha obligado a suspender las visitas a dos iglesias romanas -previstas para el domingo próximo y el siguiente- y su participación en la audiencia pública del pasado miércoles.




