750 Reclusos están en huelga de hambre en Brasil
Un total de 750 presos por terrorismo de catorce cárceles peruanas mantienen una huelga de hambre iniciada el lunes pasado en demanda de nuevos procesos y beneficios penitenciarios, informó hoy la Defensoría del Pueblo.
LIMA.---- Un total de 750 presos por terrorismo de catorce cárceles peruanas mantienen una huelga de hambre iniciada el lunes pasado en demanda de nuevos procesos y beneficios penitenciarios, informó hoy la Defensoría del Pueblo.El defensor adjunto para Asuntos Penitenciarios de la Defensoría, Wilfredo Pedraza, informó de que en el caso de la prisión limeña "Castro Castro", donde figura la mayor cantidad de huelguistas, el número de éstos ha disminuido de 500 a 350.En declaraciones a la emisora "Radio Programas del Perú", dijo que la que la cantidad de huelguistas es menos de un tercio del total de personas condenadas por terrorismo que asciende a 2.600.Pedraza señaló que irá hoy a la cárcel militar de la Base Naval del puerto limeño del Callao, donde iniciaron la huelga de hambre los cabecillas máximos de las bandas terroristas Sendero Luminoso, Abimael Guzmán, y del Movimiento Revolucionario Túpac Amaru (MRTA), Víctor Polay, para tratar de convencerles de que abandonen sus huelga de hambre.La protesta fue secundada a partir del martes por reclusos terroristas de las prisiones limeñas de "Castro Castro" y del distrito costero de Chorrillos, las de Yanamayo, la Capilla y Challapallca en Puno, en el sureste del país, y otras en distintos puntos.Pedraza explicó que el diálogo con los cabecillas en la Base Naval tiene por objeto buscar alguna solución al problema y no el de promover una negociación entre los grupos subversivos y el Gobierno, porque "éso no podríamos hacerlo".Los presos terroristas reclaman, además de la anulación de sus condenas y nuevos procesos y beneficios penitenciarios, que se deroguen las leyes antiterroristas, se les incluya dentro de la Comisión de la Verdad y la Reconciliación y se les considere "presos políticos".Todas las demandas de los subversivos fueron rechazadas por el ministro de Justicia, Fernando Olivera, quien dijo que el Gobierno no va a ceder ante el presión de quienes durante más de una década desangraron al país y causaron la muerte de más de 25.000 personas y daños materiales por sabotajes terroristas ascendentes a 25.000 millones de dólares.La huelga de hambre de los presos terroristas es respaldada por un grupo de sus familiares que se han unido a la protesta en la calle, frente a la sede del Congreso Nacional.Una operación de requisa llevada a cabo el jueves en la prisión "Castro Castro" por la policía y autoridades penitenciarias dio como resultado la incautación de gran cantidad de licor, alimentos y objetos ofensivos como armas blancas hechas de varillas de hierro, martillos, máscaras antigás, botellas con combustible, entre otros.




