Protesta termina con varios heridos en Argentina
Una masiva manifestación en demanda de cambios en la política económica del gobierno argentino terminó hoy con al menos 21 heridos y 65 detenidos tras violentos choques con la policía, dijeron fuentes oficiales.
BUENOS AIRES.---Una masiva manifestación en demanda de cambios en la política económica del gobierno argentino terminó hoy con al menos 21 heridos y 65 detenidos tras violentos choques con la policía, dijeron fuentes oficiales.Los incidentes comenzaron poco después de la medianoche del viernes (3:00 GMT del sábado), cuando decenas de las miles de personas que participaron en la protesta, que había transcurrido pacíficamente en el centro de Buenos Aires, terminaron chocando con efectivos de la policía.Las autoridades reprimieron a los manifestantes con gases lacrimógenos y balas de goma."Hubo incidentes (...) en el momento en que se produce la dispersión (de los manifestantes), estaban arrojando piedras (a la policía)", dijo el secretario de seguridad interior del gobierno, Juan José Alvarez, a un canal de televisión local.Hombres, mujeres, niños y ancianos salieron a las calles en distintas ciudades de Argentina, golpeando cacerolas y cantando consignas contra las autoridades. Algunos de ellos portaban pancartas con mensajes como: "¡Queremos trabajo, el Fondo al carajo!"Las manifestaciones constituyeron el primer gran desafío social para el gobierno del peronista Eduardo Duhalde, a 24 días de haber llegado al poder tras sangrientas revueltas populares que provocaron en diciembre la renuncia del centrista Fernando de la Rúa y de su sucesor, el peronista Adolfo Rodríguez Saá.En los alrededores de la histórica Plaza de Mayo, en el centro de Buenos Aires, los incidentes se desencadenaron cuando en un intento de despejar la zona en la que permanecían unos pocos manifestantes, y cuando la mayoría se había retirado bajo una fuerte lluvia tras una manifestación pacífica, la policía comenzó a arrojar gases lacrimógenos.Previamente, en distintas urbanizaciones de Buenos Aires, asambleas vecinales discutieron su participación en la protesta y se sumaron a las miles de personas que confluían en la Plaza de Mayo.Luego de que la policía despejara de manifestantes la Plaza de Mayo se produjeron violentos incidentes entre las fuerzas de seguridad y manifestantes que trasladaron el lugar de su protesta al Palacio del Congreso, a unos dos kilómetros de la sede del gobierno federal.Imágenes captadas por la televisión local mostraban cómo decenas de policías motorizados, camiones cisternas, patrullas y tanquetas de la fuerza de seguridad federal arrojaban gases a los manifestantes, mientras que algunos de ellos respondían con piedras a los uniformados."Estábamos manifestando en paz, nos agredieron, vinieron a buscar pelea", dijo un manifestante a un canal de televisión local.El servicio municipal de atención médica informó a periodistas que llevó a 11 personas con heridas leves a hospitales estatales, y una fuente de la Policía Federal dijo a Reuters que 10 uniformados también resultaron levemente lesionados. MARCHAS EN TODA ARGENTINALas manifestaciones se extendieron por toda Argentina al atardecer del viernes, cuando miles de personas se congregaron en distintos puntos del país para protestar contra un congelamiento de ahorros en el sistema financiero y un grupo de dirigentes políticos que señalan como corruptos.Los manifestantes se mostraban particularmente ensañados con el ex presidente Carlos Menem y su ex ministro de Economía Domingo Cavallo, quien fue luego nombrado por De la Rúa en el mismo puesto.Otro blanco de la furia de la población fueron los bancos extranjeros, a los que acusan de haber hecho negocios multimillonarios cobrando tasas de usura de más del dos por ciento mensual que paralizaron el aparato productivo.Los manifestantes exigieron, además, la renuncia de los nueve miembros del máximo tribunal de Justicia del país por convalidar todos los actos supuestamente espurios de los gobiernos de turno.La economía argentina no crece desde 1998 y unas 2,5 millones de personas, de una población de 36 millones, se encuentra desempleada, en tanto que unas 13 millones de personas, en un país que históricamente tuvo una robusta y vigorosa clase media, se encuentran sumidas en la pobreza.




